Archivo - Audiencia Provincial de Almería. - EUROPA PRESS - Archivo
ALMERÍA 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
La defensa de C.L.V., el hombre acusado de haber matado con su camioneta a una vecina de Alhama de Almería en diciembre de 2023 tras aplastarla al dar marcha atrás cuando salía de garaje o almacén mediante un "fuerte acelerón" cuando esta le recriminaba que hubiera golpeado su coche --aparcado correctamente en un espacio reservado-- ha reducido lo ocurrido a un "accidente" sufrido al "perder el control" del vehículo.
Así lo ha trasladado el letrado del acusado, el abogado Esteban Hernández Thiel, durante su intervención en la primera sesión del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia de Almería, donde ha pedido que se consideren los hechos como un homicidio imprudente con una condena máxima de dos años de prisión.
Ante los miembros del jurado y acompañado de la letrada Beatriz Gámez, el abogado ha asegurado que el atropello tuvo lugar ante la "dificultad" que tenía el acusado para salir marcha atrás porque su camioneta "patinaba" en la pendiente del garaje, por lo que tuvo que aumentar las revoluciones para conseguir salir.
El acusado impactó marcha atrás con su camioneta de grandes dimensiones contra el coche de la víctima, lo que hizo que se desplazara varios metros y, a su vez, aplastara a la mujer contra la fachada del residencial, lo que le provocó múltiples heridas que obligaron a su hospitalización. Murió el 6 de enero de 2024.
Frente a la versión accidental, la acusación particular que ejerce la familia de la fallecida a través de los abogados Francisco y Miguel Ángel Torres mantiene que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato, por el que piden 17 años de prisión, al considerar que el acusado actuó a sabiendas de que la mujer, con la que acumulaba "años de disputas y desavenencias", estaba "desprevenida" en el lugar de los hechos.
"La reventó contar la pared, fue una brutal agresión, fue a matarla", ha manifestado el abogado para quien la acción del acusado va más allá del accidente de tráfico según se desprende, fundamentalmente, de las imágenes que grabó con su propio teléfono móvil la víctima así como una sobrina de esta, que se encontraba en una vivienda de la misma calle y presenció los hechos desde el balcón.
Para la acusación particular, el crimen se precipitó en base a las rencillas de años que el acusado mantenía con la víctima a causa de la reserva de espacio del que hacía uso la mujer, muy próximo al garaje de la residencia Mirasierra donde trabajaba el acusado, lo que había dado lugar además a procedimientos civiles y penales así como conflictos vecinales recurrentes, según ha esgrimido.
LA FISCALÍA VE HOMICIDIO
Durante la vista presidida por el magistrado Jesús Miguel Hernández, la Fiscalía ha avanzado su intención de pedir 13 años de prisión por un delito de homicidio en el que atisba un dolo eventual al considerar que el acusado, al salir del aparcamiento, asumió una "maniobra súper peligrosa" con la que "aceptó la posibilidad de generar lesiones o incluso de matar a alguien".
"Sabía que --la víctima-- estaba en las inmediaciones porque ya hizo diversas maniobras y había causado golpes al coche de la mujer y daños a la entrada de garaje de la residencia", ha apuntado la fiscal Gemma Blanco, quien ha pedido a los miembros del jurado su atención durante las próximas jornadas a los testigos directos de lo ocurrido, al contenido de los vídeos así como a los expertos que expondrán su prueba pericial.
El juicio, que se prolongará hasta el próximo día 12 conforme al cronograma previsto, dejará para la última sesión la declaración del acusado. En este sentido, se prevé que este martes comiencen a declarar los primeros testigos de los hechos.