Entrega de una reproducción del plano del Puente del Torrejón al Archivo Municipal Adela Alcocer de Almería. - AYUNTAMIENTO DE ALMERÍA
ALMERÍA 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Archivo Municipal Adela Alcocer de Almería ha recibido una reproducción en cartón pluma de un plano acuarelizado del Puente del Torrejón, actual Puente de Bayyana, construido en 1797, que será incorporada a su fondo documental para su catalogación, digitalización y custodia.
Según ha trasladado el Ayuntamiento en una nota, el puente pasó a ser identificado como Puente de Bayyana después de que el emprendedor Ramón Gómez Vivancos instalara en su entorno, en 1972, una gasolinera, taller y restaurante que en su día fue "muy popular" y que también dio nombre a unos premios.
El plano original se conserva en la Real Biblioteca de Madrid y fue localizado en su base de datos en 2024 por el historiador Lorenzo Cara Barrionuevo, por lo que hasta entonces "podría considerarse inédito en Almería".
El miembro del Instituto de Estudios Almerienses Ginés Valera ha detallado que la Real Biblioteca le envió un pdf con este plano, que proporciona "valiosos datos constructivos e históricos" al arquitecto Gerardo Úbeda, con el fin de enriquecer la ficha incluida en la reciente ampliación del Catálogo de Bienes Inmuebles Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana de Almería, aprobada inicialmente por la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Almería el pasado 6 de marzo.
El concejal de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería, Diego Cruz, ha recordado que el Archivo Municipal conserva, custodia y difunde los documentos recibidos y producidos por el Ayuntamiento a lo largo de su vida administrativa, desde el año 1477 hasta nuestros días.
Asimismo, ha señalado que, entre esa "cuantiosa" documentación, hay grandes archivos con un "peso histórico fundamental" para entender la historia de la ciudad y su desarrollo, consultados con frecuencia por investigadores o personas interesadas en la materia. También ha indicado que desde ahora el Archivo cuenta con este nuevo plano, que será catalogado y quedará a disposición para consultas "en unos días".
La leyenda del plano recoge: Perfil geométrico, que demuestra la longitud, y altura del Puente construido por direccion de D. Juan de Almagro Alcalde Honorario de la Real Chancilleria de Granada Vecino de Almeria, cuyo Puente está en la Rambla, que llaman del Torrejón, a media legua larga de la Ciudad de Almeria en el camino que se está construyendo con direccion al Cañarete, y Población de Roquetas.
El texto añade que el perfil se demuestra por la parte del medio día, que mira al Mar, manifestándose en él la desnivelación, la obra de piedra de Cantería y Mampostería, con las Zarpas, o taludes que tiene desde su replanteo hasta la Imposta; advirtiendo que la misma vista y genero de Obra tiene por la otra Fachada, que mira al Norte. Almeria à 20 de Marzo de 1797.
CAMINO VIEJO A ROQUETAS
Según los datos técnicos aportados por Valera, el conocido como Camino Viejo a Roquetas del siglo XVIII, anterior al camino de Poniente, también llamado "de la Baja Mar" o del Cañarete, comenzaba en el actual Barranco Greppi, en Pescadería, y en la calle Camino Viejo, por la Puerta del Socorro de la Almería medieval amurallada, tras cruzar la Vía Real de Pechina.
El trazado discurría por los altos del acantilado de la Sierra de Gádor hasta la cantera de la que se extrajeron los bloques de la escollera del puerto deportivo, en el barranco del Cañarete, y desde allí bajaba en zigzag hasta la fuente de Aguadulce.
Se trataba de un antiguo camino terrero de unos 2,5 metros de ancho, con menos anchura en algunos tramos, en parte de herradura y en parte carretero, con tramos llanos y rectilíneos. Comunicaba la capital con la Baja Alpujarra, el Campo de Dalías y los pueblos de Poniente, en paralelo al Mediterráneo.
El camino quedó en desuso hacia 1864, cuando el ingeniero Juan Ravina Eymar proyectó la nueva Carretera de Segundo Orden de Málaga a Almería, después carretera de Málaga y actual N-340. Desde entonces, al antiguo trazado se le empezó a denominar Camino Viejo para diferenciarlo del más moderno, ancho, sin pendientes y situado en una cota inferior, habilitado para el cruce holgado de dos vehículos.
Entre los puentes del Camino Viejo destaca el que salva la Rambla del Torrejón, conocida después como rambla de San Telmo por la próxima batería, actualmente faro. El actual Puente de Bayyana fue construido en 1797 con piedra de cantería y mampostería bajo la dirección del arquitecto Juan Antonio Munar y supervisado por Juan Bautista Almagro y Valera, comisionado de Caminos en Almería, tal y como aparece en el plano.
El puente se encuentra a unos 150 metros aguas arriba de la N-340, próximo al faro de San Telmo, en el municipio de Almería, detrás de la Estación de Servicio Bayyana y al inicio de la ruta senderista PR-A 120 a Enix por el interior.
En cuanto a sus dimensiones, es un puente bípedo tipo bóveda de cañón, con solo un vano, de 29,20 metros de altura sobre la rasante del cauce de la rambla y una longitud total de 102 metros. La anchura del tablero es de 4,80 metros y la luz libre de 5,40 metros, con desagües, apartaderos en sus extremos y muros de contención para evitar que un carro se cruzara con otro por la falta de espacio suficiente.
Los estribos se realizaron originalmente con técnica constructiva de mampostería, rocas calizas y dolomías extraídas de canteras de la zona. Hay talud y escollera en las dos laderas donde se apoyan los tímpanos, y no tiene más ornato que una imposta a 19 metros de la parte superior del puente en toda su longitud, que lo separa en dos cuerpos.
En su parte central se encuentran las dovelas, con su clave y bóveda con aparejo de sillares regulares de caliza ocre o amarilla, talladas en canteras de las estribaciones de la Sierra de Gádor y algo erosionadas por el paso del tiempo y por las aguas pluviales.
El tablero tiene una rasante en dos vertientes con vértice descentrado respecto de la clave del arco, con restos de reciente vertido de cemento y postes de madera de tendido telefónico hoy abandonado. Los estribos están ataluzados transversalmente y el pretil conserva su albardilla de sillería y mampostería, con algún desprendimiento.
También es visible el mortero de cal y canto, argamasado para unir los sillares y como relleno interior, mientras que "los rejuntados no son demasiado regulares ni a hueso".
La cimentación es escalonada y tiene forma de prisma trapezoidal en su base. Las primeras hiladas del sillarejo, dispuestas a soga y con buena factura, de 0,95 metros por 0,30 metros y 0,50 metros de alto por bloque, se asientan en parte sobre un lecho de roca del cauce de la rambla o sobre losa de mortero o cemento para soportar mejor el empuje y sobre la que en su día se habría apoyado la cimbra de madera para acabar el arco.