Playa de Mónsul, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería). - JUNTA DE ANDALUCÍA
ALMERÍA 7 Abr. (EUROPA PRESS) -
Agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía han interpuesto una denuncia contra el Ayuntamiento de Morón de la Frontera (Sevilla) ante una excursión realizada el pasado 21 de marzo al Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería) en la que sus participantes habrían accedido a la duna de la playa de Mónsul, la cual se encuentra protegida y delimitada para garantizar su preservación.
Fuentes del Gobierno andaluz han confirmado a Europa Press la incoación del acta de infracción este mismo martes a raíz de las imágenes captadas hace tres semanas en las que se aprecia a un grupo de personas que accede a la duna elevada pese a los carteles existentes en los que se advierte de que se trata de un sistema frágil cuyo acceso está prohibido.
En esta línea, los agentes han identificado como presuntos participantes a un grupo de excursionistas que habrían llegado al Parque Natural a raíz de un viaje programado por la Delegación Municipal de Deportes de Morón de la Frontera durante el fin de semana del 21 y 22 de marzo.
Si bien desde la Administración autonómica no han especificado el motivo por el que se ha emitido la denuncia, la propia duna se encuentra delimitada por un vallado para evitar su acceso, toda vez que la cartelería de la zona advierte que está prohibido el tránsito sobre la misma.
En este sentido, se especifica a pie de playa que las acciones que atenten contra la configuración geológica de los terrenos se consideran sanción grave con multas desde los 601 hasta los 60.101 euros con base en la Ley 2/1989 por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía.
Tanto la duna de Mónsul como la de los Escullos tienen protección prioritaria, estando prohibido subir y transitar por ellas debido a su carácter "extremadamente frágil", según avanza al respecto en su edición digital 'La Voz de Almería'.
Esto impide también circular fuera de los senderos autorizados, ya que "las pisadas aceleran la erosión, dañan la estructura del sistema dunar y comprometen los trabajos de restauración que se están ejecutando en la zona", según trasladó la Junta en una nota.