Juzgan este jueves a empresario acusado de intentar matar a vecino tras una pelea en su discoteca

Actualizado 08/12/2014 0:32:06 CET

ALMERÍA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Almería acoge este jueves el arranque de la vista oral contra un hombre acusado de intentar matar en enero de 2013 a su vecino, a quien fue a buscar a su casa después de haber mantenido una discusión previa en la discoteca que regenta en Roquetas de Mar (Almería).

El Ministerio Público considera que, pese a que alegó que quería "aclarar el altercado mantenido" con la víctima, tenía intención de quitarle la vida ya que portaba un cuchillo de cocina, por lo que le imputa un delito de homicidio en grado de tentativa por el que interesa nueve años de cárcel.

En la vista oral señalada ante el tribunal de la Sección Tercera, y que continuará el día 13, también será enjuiciado por presunto encubrimiento el cuñado de J.F.S.V., quien, según recoge el escrito de acusación, se habría desecho del arma para evitar que "tuviera problemas con las autoridades policiales y judiciales".

El fiscal relata que el acusado y la víctima, vecinos en un edificio de apartamentos de Aguadulce, mantuvieron un altercado en la madrugada del 28 de enero en un local ubicado en el centro comercial neptuno y regentado por J.F.S.V.

A las 05,00 horas, el procesado se dirigió a casa de la víctima y, cuando ambos se encontraron en el rellano de la escalera y "sacando del bolsillo un cuchillo de cocina de ocho centímetros de hoja, "intentó asestarle varias puñaladas hasta que finalmente le alcanzó en el cuello".

El hombre sufrió una herida inciso contusa de tres centímetros en el cuello, que le afectó a la vena yugular y le puso en "compromiso vital", por lo que precisó una intervención quirúrgica de urgencia para salvar la vida.

Estuvo hospitalizado tres días, de los que tardó 25 en curar y le ha quedado una cicatriz de ocho centímetros por la que el Ministerio Público pide que se le indemnice con un total de 2.470 euros.

El otro acusado, J.G.Q., se enfrenta a una pena de un año y tres meses por un presunto delito de encubrimiento ya que, según recoge el escrito de calificación, cuando vio llegar a su cuñado de nuevo a la discoteca con el cuchillo "en la mano manchado de sangre", habría cogido el arma y la habría tirado en un contenedor de basura.

Remarca que lo hizo porque era "conocedor" de la pelea mantenida con la víctima y quería "evitar a J.F.S.V. los problemas que pudiera tener con las autoridades policiales y judiciales".