Operarios trabajando en la reapertura de la carretera de acceso a Benamahoma (A-372), gravemente dañada por las fuertes borrascas ocurridas en Andalucía. ARCHIVO. - Gogo Lobato - Europa Press
BENAMAHOMA (CÁDIZ), 20 (EUROPA PRESS)
El pequeño pueblo de Benamahoma, que se ubica a mitad de camino entre las poblaciones de El Bosque y Grazalema, conectadas en la sierra de Cádiz por la A-372, vuelve este viernes a recuperar la normalidad tras pasar las últimas tres semanas en una situación prácticamente de incomunicación por carretera, repercutiendo todo ello en la economía local, que sufre ya pérdidas importantes al no haber tenido facilidad de acceso para el turismo, la actividad que más ingresos genera.
Este 20 de febrero se cumplían tres semanas con sus accesos limitados solamente a dos tramos horarios al día que permitían el paso para entrar o salir, pero justo el jueves la Junta anunciaba la reapertura de esta carretera a partir de las 13,00 horas del viernes.
Pese a la buena noticia que supone para esta pedanía de Grazalema, que ha acogido la noticia con "satisfacción por que se normalice la situación" para sus vecinos, la alcaldesa de Benamahoma, Mamen Fernández, ha señalado a Europa Press que lo que han viviendo en el pueblo, tras varias semanas con restricciones de movilidad por este corte de carretera, se estaba "volviendo una situación insostenible".
El pasado 30 de enero, las intensas lluvias provocaron el desprendimiento de un talud en la A-372, en el tramo entre El Bosque y Benamahoma, generando que esta última localidad se quedase incomunicada al tener ya cortada esa misma carretera en su sentido hacia Grazalema.
Esto, ha trasladado la alcaldesa ha afectado al "día a día" de la población, que tenía que depender de las "ventanas de paso" habilitadas por la Junta y reguladas en tramos horarios concretos para poder hacer tareas habituales como ir al médico o ir al trabajo. En ese sentido, ha valorado que en este tiempo las empresas han sido "flexibles" con los empleados que residen en Benamahoma, pero que "la situación está complicada" al señalar que estos negocios deben continuar con su productividad y su actividad.
Además, ha hecho referencia al plano turístico, que es "la inyección económica más grande que tiene" este pueblo de la sierra de Cádiz con las visitas de los turistas. "Tenemos alojamientos que no paran de caerles reservas y se ha perdido la campaña de San Valentín en los alojamientos y en los restaurantes y eso también es un punto bastante negativo para la economía del pueblo", ha lamentado la alcaldesa.
"Benamaoma vive del turismo. Los alojamiento, bares, tiendas, kioscos, todo vive del turismo y ahora mismo está todo cerrado y a las casas rurales se le están cayendo las reservas", ha reiterado al respecto, quien ha lamentado de nuevo que hayan "perdido" la campaña por el 14 de febrero, una fecha "muy fuerte" en una localidad que ofrece "tranquilidad" a las parejas que quieren pasar unos días de desconexión.
A esto se suma que casi todos los bares han estado cerrados, habiendo solo "un par de ellos abiertos", y que una fábrica de muebles de la localidad está sufriendo los efectos de este "cierre" del municipio porque "la gente le cancela pedidos y no les llega material para poder trabajar porque los camiones no pueden traer mercancía", como ha advertido la alcaldesa.
Ahora tienen la vista puesta en el festivo por el 28 de febrero, Día de Andalucía. Antes de saber la reapertura de esta carretera, la alcaldesa reconocía estar "un poquito bastante preocupada", porque estos días también son "muy buenos" para Benamahoma, y más teniendo en cuenta que han vuelto los días de sol y de temperaturas típicas para esta época del año, pero que con los horarios impuestos para acceder al pueblo, limitado a dos franjas horarios por la mañana y por la tarde se complicaba el que los turistas se animasen a reservar o a venir de visita.
Es por eso que la noticia de que la carretera A-372 vuelve a abrir este viernes ha sido bien acogida en Benamahoma, que vuelve a respirar tras tres semanas donde la incertidumbre por cuándo podrían volver a recuperar la normalidad ha sido una constante.
"Ahora ya lo que nos toca es recibir a todo el que nos quiera visitar. En Benamahoma, si algo se caracteriza es de la bondad de los vecinos, de que siempre recibimos a todos con los brazos abiertos", ha expresado Mamen Fernández, reconociendo que tras las intensas lluvias su pueblo está "más bonito que nunca", por lo que ha invitado a todo el mundo a volver a pisar sus calles y recorrer los senderos locales.
En ese sentido, ha comentado que los senderos que son de titularidad de la Junta, como el del río Majaceite y el Pisapal, siguen cerrados, ya que se han visto afectados de importancia por las borrascas.
La normalidad no solo regresa para el turismo, también para sus vecinos, que han visto en estas semanas su vida alterada, con modificaciones de horarios de trabajo e incluso personas que han optado por pasar este tiempo fuera del pueblo para no tener que depender de las ventanas de paso, como ha explicado la alcaldesa, quien agradece que por fin haya un escenario de "más tranquilidad" ahora que "la cosa se está estabilizando".
Sobre la carretera, ha reconocido que la Junta le había transmitido en reuniones anteriores el compromiso de que el arreglo de esta vía sería "la primera" que se hiciera de urgencia para restablecerla por completo, haciendo hincapié en que aunque es una obra "compleja" se podía llevar a cabo con el tráfico abierto.
Cabe recordar que desde finales de enero se estableció unas ventanas de paso acordada con los ayuntamientos, entre las 7,45 y las 9,30 y entre las 15,30 a 16,30 horas. Este paso ha estado regulado y coordinado por los operativos de emergencia.
Con la reapertura de la carretera, el Gobierno andaluz ha tratado de recuperar cierta "normalidad" a esta población, atender a las peticiones de los ayuntamientos de Grazalema y de la pedanía y, además, dar un respiro a los comercios y el turismo de Benamahoma, que llevaban varias semanas sufriendo restricciones.
La carretera A-372 fue de las primeras vías afectadas por el tren de borrasca que comenzó a finales del mes de enero. Los desprendimientos que se produjeron en la vía obligaron al corte total del tráfico entre los kilómetros 29 y 35 ante el riesgo evidente de caídas de rocas sobre la carretera.