Experto señala en el Congreso de Migración de Tarifa (Cádiz) que las aves modifican su hábitat por el cambio climático

El presidente de la Fundación Migres, Miguel Ferrer
FUNDACIÓN MIGRES
Publicado 04/09/2018 18:38:05CET

TARIFA (CÁDIZ), 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Fundación Migres, que organiza el III Congreso Internacional de Migración de Aves y Cambio Global de Tarifa (Cádiz), el biólogo Miguel Ferrer, ha señalado en este simposio que las políticas de protección tradicionales deben cambiar, "porque la mayor parte de las especies no estarán en esos territorios, ya que, sobre todo las aves, buscarán mejores enclaves a causa del cambio climático".

En este sentido, Ferrer ha considerado que este desafío se puede entender con el símil del patrimonio histórico. "El patrimonio natural y el cultural se parecen, pero con dos diferencias; al contrario que del histórico, del natural no existen planos, son dinámicos en el tiempo", ha detallado.

"Por la movilidad a la que obliga a las especies los cambios de clima que vivimos las medidas de protección no sirven pues es como si el casco histórico de Sevilla acabara ubicado en Guillena, por ejemplo; por lo que debemos por tanto pensar de otra forma", ha añadido.

El que fuera director de la Estación Biológica de Doñana, ha indicado que este patrimonio de la humanidad "nunca volverá a ser el mismo", rechazando unas políticas que intenten recuperarlo a un estado anterior ya inalcanzable.

"Cometemos errores a la hora de plantear la conservación; esto no consiste en un problema local, hay especies que se mueven hacia el norte o en altura en las montañas", ha abundado Ferrer, al tiempo que ha apuntando la paradoja de que "gastamos dinero en protegerlas en Andalucía cuando ya no se trata de un problema nuestro", en referencia al cambio de territorios de distribución que genera el cambio climático.

En este sentido, ha destacado que las diferencias ya existentes entre Atlántico y Mediterráneo --éste último más caliente y salino-- se incrementarán con el cambio climático, lo cual llevará a vientos más potentes en el Estrecho. Además de la implicación que para la industria del turismo pueda tener, "para las aves migratorias conlleva que se reduce la ventana de oportunidad de cruce del Estrecho hacia el otro continente", ha subrayado.