Pesca y lazos familiares marcan el comportamiento de las orcas del Estrecho

Actualizado 04/11/2015 10:58:58 CET
Orca en el Estrecho de Gibraltar
EUROPA PRESS/CIRCE

CÁDIZ, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los estudios desarrollados desde 1999 señalan que la interacción con la pesca del palangre y la caza del atún define la estructura familiar de los cinco grupos de orcas del sur peninsular, tal y como Circe (Conservación, Información y Estudios sobre Cetáceos) ha publicado en la revista científica 'Behavioral Ecology and Sociobiology'. En este estudio han participado la Fundación Loro Parque y la Fundación Biodiversidad.

En una nota, Circe ha detallado que en el Estrecho de Gibraltar hay identificadas 39 orcas que se dividen en cinco grupos sociales, que cuentan con una estructura social basada en matriarcados, formados por hembras y su descendencia de ambos sexos.

Los estudios desarrollados por Circe desde 1999, y en los que han participado la Fundación Biodiversidad y la Fundación Loro Parque, señalan que estas familias presentan diferencias sociales y de comportamiento.

Estos grupos de orcas tienen dos técnicas de caza para capturar a su principal presa, el atún rojo. Por un lado la de perseguir los túnidos hasta extenuarlos, técnica que se ha visto en los cinco grupos; por otro lado, la interacción de dos de esos grupos con la pesca del palangre en el Estrecho que se desarrolla entre julio y septiembre desde 1995.

Según ha indicado, esto viene a destacar la "gran capacidad de adaptación" de las orcas, que han sido capaces de adaptarse a los diferentes niveles de stock de atún rojo que ha habido en la última década, así como a la nueva forma de pesca de atún (palangre con piedra) que se viene desarrollando desde 1995.

Los datos obtenidos en este estudio sugieren que este nuevo comportamiento puede haber sido adquirido por aprendizaje social, ya que solo los individuos pertenecientes a dos familias conocen como interaccionar con el palangre.

Ha apuntado que está demostrado que en el año 1999 las dos familias o grupos sociales que interaccionan con los pescadores formaban uno solo, y tras el nacimiento y supervivencia de varias crías, se dividieron en dos grupos, que con el paso de los años han continuado con la tradición de interaccionar con los pescadores, tanto españoles como marroquíes que se dedican al atún en la zona de la baja de pescadores.

Estos cinco grupos independientes, a su vez, interaccionan entre ellos a la hora de reproducirse, siendo los machos, por lo general, los que interaccionan con hembras de otros grupos, si bien las crías, independientemente del sexo, continúan en el grupo de la madre durante toda su vida.

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