El vicepresidente segundo de la Diputación de Cádiz, Javier Vidal, junto al delegado de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Cádiz, José Manuel Cossi, y el presidente y el secretario de la asociación memorialista, Felipe Barbosa y Eduardo Tovar - DIPUTACIÓN DE CÁDIZ
CÁDIZ 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
Las calles de la ciudad de Cádiz ya muestran un total de 35 placas que recuerdan a personas que fueron ejecutadas tras el golpe de Estado de 1936, unos hitos en el viario urbano contienen códigos QR que enlazan con una breve semblanza biográfica de cada víctima.
En una nota, la Diputación de Cádiz ha explicado que estas placas forman parte de la iniciativa 'Memoria y Territorio. Cádiz, 1936', promovido por la Asociación para la Recuperación y Divulgación de la Memoria Histórica de Cádiz, con la cobertura económica de esta institución y la colaboración del Ayuntamiento de Cádiz.
Las placas se han instalado en las calles o enclaves donde residían y, de momento, han conformado dos rutas, una en el casco antiguo, en el entorno de los barrios de Santa María y La Merced, y otra en extramuros, que enlaza la calle Trille, el cementerio de San José --donde se localizaron las fosas comunes-- y la plaza Asdrúbal, donde se emplazaba la plaza de toros en cuyo perímetro aparecieron decenas de cadáveres.
El vicepresidente segundo de la Diputación de Cádiz y responsable del Área de Desarrollo a la Ciudadanía, Javier Vidal, ha presentado esta iniciativa junto al delegado de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Cádiz, José Manuel Cossi, y el presidente y el secretario de la entidad promotora, Felipe Barbosa y Eduardo Tovar, respectivamente.
Vidal ha valorado el proyecto emprendido por la asociación, que, a su parecer, "contribuye a dignificar a las víctimas de la represión, emplazándolas en el espacio público".
Esa visibilidad abre una dimensión pedagógica en la que está inmersa la Diputación a través de su Servicio de Memoria Histórica y Democrática, mediante convocatorias de subvenciones destinadas a asociaciones y ayuntamientos, así como con los programas educativos estrenados este año y que recibirán más de 1.700 estudiantes de secundaria y bachillerato de 14 municipios de la provincia de Cádiz.
Precisamente, el proyecto 'Memoria y Territorio. Cádiz, 1936' obtuvo cobertura económica de Diputación en dos años, en 2024 a través de un convenio que permitió desarrollar varias actividades --talleres en institutos, exposiciones, jornadas y colocación de las primeras placas--, y en 2025, en el que la iniciativa fue seleccionada en el marco de la convocatoria por concurrencia y recibió una subvención de 10.000 euros.
José Manuel Cossi ha elogiado "la visibilidad" del proyecto, al tiempo que ha destacado "la voluntad" del Ayuntamiento de Cádiz por perseverar en la identificación de las víctimas de la represión. Así, ha valorado "la pedagogía que impregna esta iniciativa", en un contexto en el que "debe prevalecer la defensa de los derechos humanos y erradicar la polarización".
Felipe Barbosa y Eduardo Tovar han detallado la metodología adoptada en un proyecto que, en esencia, es la conclusión visible de un largo trabajo, el iniciado en 2016 con la búsqueda, localización, delimitación y exhumación de fosas en el cementerio de San José y la tarea de identificación posterior.
"Las placas visibilizan ese terror que se vivió en Cádiz, donde se han podido cifrar casi 700 asesinatos", ha expuesto Barbosa, quien ha considerado "muy importante" el mostrar esto de cara a las nuevas generaciones.
La asociación también ha publicado trípticos donde se incluye un mapa con la localización de las 35 placas personalizadas, además de información adicional vía QR con las dos rutas conformadas y el listado de víctimas. En esta relación se referencia cada nombre, su domicilio, profesión y afiliación política o sindical.
Un trabajo "exhaustivo y laborioso" que la asociación ha esperado que tenga "continuidad", como ha avanzado Eduardo Tovar.
En esta lista inicial se puede constatar, por ejemplo, que Antonia Cabaña Casaña era cigarrera, vivía en el 34 de la calle Sacramento y estaba afiliada a la CNT; o que José Corripio del Rey vivía en el 16 de Columela, era propietario de una cristalería y estaba afiliado a Izquierda Republicana.
A la presentación de la iniciativa han asistido miembros de la Asociación para la Recuperación y Divulgación de la Memoria Histórica de Cádiz, muchos de ellos familiares de personas represaliadas, y profesionales que han propiciado con su trabajo que esta iniciativa cristalice, como es el caso del historiador José Luis Gutiérrez Molina o el arqueólogo municipal José Gener.