SEVILLA 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
El artista sevillano Antonio Díaz ha inaugurado este viernes la exposición 'El peso del pecado', donde conjuga y cohesiona fotografía y pintura digital, en sala Artefactum, una nueva sala donde coexisten arte, diseño e interiorismo, y que nace para que el arte sea más accesible a los hogares de los sevillanos de a pie.
Con 'El peso del pecado', título de su colección y que da nombre a unos de sus cuadros más reconocidos a nivel internacional (The weight of the sin), el autor, fotógrafo y también pintor, propone diferente visión de una Sevilla de ayer, donde exprime imágenes y escenas reales desde un punto de vista "casi mágico", mostrando una fotografía llena de hiperrealismo sevillano llena de luz, color y texturas, con elementos cotidianos que otorgan a las obras connotaciones artísticas muy propias del arte contemporáneo y de la pintura actual.
A juicio de Díaz, esta colección de imágenes "no va a dejar indiferente a nadie" y más en Artefactum, una sala con "un concepto joven y diferente donde el arte y el diseño es para todos y donde cualquiera tiene cabida". Con este pensamiento de acercar a las casas del ciudadano el diseño y el arte , Artefactum viene sin duda a refrescar el panorama creativo en la ciudad del Guadalquivir con proyectos Low Cost y el objetivo de crear una bolsa de artistas.
Los primeros pasos de Antonio Díaz comenzaron hace cinco años y, según sus propias palabras, fue "por curiosidad y, a su vez, fueron titubeantes y frustrantes" hasta que descubrió que la fotografía es "un arte que no se aleja de la pintura". Desde pequeño, se ha considerado como un apasionado de la pintura y el dibujo, aprendiendo estas dos artes de modo autodidacta, al igual que la fotografía, a la que define como "un modo de expresión plástica que se basa en la transmisión de sensaciones a través de la luz, el color, y las formas".
"Mi objetivo es fotografiar aquellas cosas cotidianas, intrascendentes y vulgares que llenan nuestra vida, ya que es posible encontrar la belleza en casi cualquier cosa", ha señalado Díaz, quien ha puntualizado que quizás sea la fotografía de bodegones la que más satisfacciones le produce, ya que en ella da "rienda suelta a la creatividad, que permite una expresión libre".
En sus fotografías se aprecia la acusada influencia de Zurbarán, Murillo, Velázquez, en la concepción de las luces y las sombras, tal y como los andaluces la perciben, según ha matizado el artista, quien ha añadido: "vivimos en la luz pero encontramos el hogar en las sombras. Una continua lucha de equilibrios sutiles e inestables".