Actualizado 08/07/2013 17:50

Cultura.-El CAF acoge 35 imágenes a color de la muestra 'Chernobyl+25' de Antonio Benítez hasta el 15 de septiembre

Una imagen de la exposición 'Chernobyl+25'
EUROPA PRESS/CAF

ALMERÍA 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Centro Andaluz de la Fotografía (CAF) acoge hasta el próximo 15 de septiembre la exposición 'Chernobyl+25', de fotoperiodista andaluz Antonio Benítez, quien a través de 35 imágenes a color muestra la ciudad ucraniana de Prypiat, gravemente afectada por el accidente que sufrió un reactor nuclear y a la que actualmente solo acceden investigadores, científicos y militares.

La muestra ha sido presentada este lunes en la sede del CAF por el propio artista, la delegada territorial de Educación, Cultura y Deporte, Isabel Arévalo Barrionuevo, y el director del CAF, Pablo Juliá. "Algunos fotógrafos han elegido la temática de Chernóbil como el paradigma de la destrucción, pero pocos han desarrollado una extraña poesía evocadora de la ausencia de las personas que sufrieron esa destrucción horrible. Benítez Barrios es uno de ellos", ha manifestado Juliá.

Según indica el centro en una nota, este joven algecireño, que empezó en la fotografía social cuando contaba tan solo con 15 años, consiguió 25 años después de la catástrofe los permisos, un conductor y un traductor, que le acompañaron por el mar de nieve de Prypiat.

"Recorrí sus calles acompañado también por un soldado que se aburría mientras me veía cavar las patas del trípode, y disparar sin pausa. Hoy es una ciudad fantasma que sigue inalterable e inhabitable", ha relatado el fotógrafo durante la presentación.

Benítez busca el rastro de las personas que allí vivieron y le interesa más el factor humano que las infraestructuras de la planta nuclear, motivo por el que todas sus fotografías han sido tomadas en la ciudad de Prypiat, excepto una de ellas de la planta nuclear. La exposición pasará a formar parte de los fondos del CAF y viajará por toda Andalucía.

En esta exposición se puede ver "un camión oxidado durmiendo un sueño perpetuo, abandonado entre un mar de cunas vacías" o "una noria gélida, congelada, cuyos fantasmas hablan en susurros cuando el viento hace chirriar sus canastillas". Edificios, casas, escuelas, teatros, guarderías, jardines y campos, signos anacrónicos de propagando soviética forman parte de las imágenes de la exposición que conforman "una metáfora de la ausencia, de la pérdida", según el artista.

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