CÓRDOBA 15 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Colegio Profesional de Educadores Sociales de Andalucía (CoPESA) ha manifestado su "más firme rechazo" a la agresión sufrida por una educadora social este fin de semana en Huelva en el desempeño de sus funciones y muestra su "más profunda solidaridad" con ella, lamentando que las agresiones contra educadores sociales "siguen ocurriendo en Andalucía".
En este sentido, en una nota el colegio ha afirmado que "constituyen una realidad frente a la que no podemos cerrar los ojos, ni pueden cerrar los ojos las instituciones y entidades que trabajan en el acompañamiento de menores".
"No podemos aceptar que el ejercicio de nuestra profesión conlleve sistemáticamente un riesgo de sufrir violencia, cuando es posible y necesario mejorar el sistema en el que desempeñamos nuestra labor que, además, diariamente se enfrenta a contextos cada vez más complejos y variados", añaden.
Ante estos hechos que "no tienen un carácter excepcional" desde CoPESA reivindican "la presencia en todos los recursos de un mínimo de dos personas prestando su servicio al mismo tiempo, para evitar situaciones indeseadas de indefensión y riesgo; el establecimiento de unas condiciones laborales seguras, a través de un protocolo unificado y eficaz ante situaciones de riesgo y agresión; que incluya la formación específica en prevención y manejo de estas situaciones".
También la revisión y actualización de las ratio de atención "para garantizar un servicio de calidad y una prestación en condiciones de dignidad para las educadores y educadores sociales", así como "la necesidad de que siempre la persona responsable de referencia sea una educadora o educador social" y la evaluación "rigurosa y actualizada" de los perfiles, "atendiendo a la realidad cada vez más compleja con dotación de recursos que posibiliten intervenciones educativas".
Finalmente, el colegio reafirma su "compromiso" con "una intervención social de calidad, basada en los derechos humanos, el bienestar colectivo y la justicia social".