Fertiberia defiende su proyecto de encapsular las balsas y remarca que la afección a la población es "nulo"

El gerente de la Aiqbe, Rafael E. Romero, junto a Juan Ramón Miró, de Fertiberia
EUROPA PRESS.
Publicado 13/11/2018 12:59:59CET

HUELVA, 13 Nov. (EUROPA PRESS) -

El responsable de la dirección técnica del proyecto de restauración de las balsas de fosfoyesos y del proceso administrativo-judicial en torno al mismo en la empresa Fertiberia, Juan Ramón Miró, ha defendido este martes el proyecto presentado por la empresa para la recuperación de las 720 hectáreas ocupadas por los fosfoyesos en Huelva, al tiempo que ha incidido en que la afección a la población será "nulo" debido a que contemplan "las mejores técnicas disponibles" para el encapsulado de los mismos, los cuales se consideran un subproducto que "no es peligroso".

Durante su alocución, en el marco de una sesión informativa, organizada por la Asociación de Industrias Químicas, Básicas y Energéticas de Huelva (Aiqbe), Miró ha explicado el proyecto de Fertiberia, --realizado por la empresa americana Ardaman, la cual ha elaborado "con éxito" más de 60 proyectos de clausuras de balsas en otros países del mundo. "El encapsulado evita cualquier contacto y no afecta a la población", ha enfatizado. Además de Ardaman, Fertiberia ha contado con Eptisa para el proyecto de detalle y con Inerco para el estudio de impacto ambiental.

El proyecto, --que recoge diez años de ejecución y 30 de seguimiento y control y cuenta con 70 millones de presupuesto--, establece en primer lugar el secado de las aguas de las balsas, la impermeabilización con una lámina de polímero plástico, así como posteriormente se realizaría la cubrición con 60 centímetros de arcilla, y luego otra capa de tierra cultivable de 40 centímetros para la plantación de plantas autóctonas y propias de la marisma onubense. Se trata, en definitiva, de un encapsulamiento de los fosfoyesos para después proceder a la plantación de flora propia de la zona.

Miró, que ha resaltado el trabajo "concienzudo" de Fertiberia para este plan, ha recordado que el mismo surge tras la sentencia de la Audiencia Nacional que ordena el cese de los vertidos y la obligación de recuperar la zona. Así las cosas, la Audiencia Nacional encomendó al Ministerio del Medio Ambiente que se pronunciara al respecto, el cual determinó que el proyecto era idóneo y lo sacó éste y el estudio de impacto ambiental a información pública. En este punto, se presentaron 1.345 alegaciones, la cuales "se contestaron el pasado mes de marzo".

De hecho, se han añadido una serie de las alegaciones presentadas al proyecto como la relativa al sellado de los canales mareales propios de una zona de marisma, la colocación de escolleras y de un sismógrafo.

Por ello, el Ministerio del ramo, ahora denominado de Transición Ecológica, debe pronunciarse sobre la Declaración de Impacto Ambiental, para posteriormente, si ésta es positiva, pasar a la Junta de Andalucía, la cual deberá pronunciarse sobre la Autorización Ambiental Integrada y el Ayuntamiento de Huelva sobre la compatibilidad urbanística del proyecto. A comienzos del año se solicitaron ambos trámites a la administración regional y local, la cual se pronunciará una vez se resuelva sobre la DIA.

De este modo, el responsable de Fertiberia ha precisado que la empresa está sujeta a los dictámenes judiciales y sigue estas directrices, a la par que ha resaltado que "en todos los estudios que se ha realizado siempre ha salido que la balsa no causa ningún daño a la población", descartando que el nivel de radiactividad de la misma (que se encuentra en un nivel de un minisiver) no entraña riesgo alguno, según ha proseguido.

En este punto, ha explicado que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) considera que la radioactividad afecta a la población a partir de un punto. "Encapsuladas las balsas la dosis de radiación será inferior a las de las marismas de Moguer", ha ejemplificado, lanzando un mensaje de calma y tranquilidad a la población.

Respecto a la estabilidad estructural de las balsas, ha destacado que "no existe riesgo" alguno de que se puedan romper, indicando que la estabilidad de las mismas se ha estudiado desde distintos puntos de vista como el estático, pseudoestático o dinámico de manera que no se verían afectadas en caso de sísmo extremo, como ha continuado.

En cuanto al plan de seguimiento y control tras el encapsulamiento, ha apuntado que se harán todo tipo de análisis como de emisiones, de aguas, radiológicos, etc, al objeto de comprobar que todo continúa en correcto estado.

"TEMA POLITIZADO"

Convencido de que la DIA será positiva y que, si acaso, habrá que añadir alguna modificación, Miró, acompañado por el gerente de la Aiqbe, Rafael E.Romero, ha lamentado que este asunto esté "politizado" lo que "entorpece" la consecución del proyecto, como ha remarcado Romero, el cual ha aclarado que las balsas aglutinan "menos de 80 millones de toneladas" de fosfoyesos.

Después de incidir en la inviabilidad de su retirada, Romero ha peiddo que "no se estigmatice a Huelva" cuando en el mundo hay unas "3.000 millones de toneladas apiladas". Miró ha reiterado la viabilidad del proyecto de Fertiberoa puesto que en Florida, por ejemplo, se ha llevado a cabo uno en condiciones "idénticas" siendo también una zona de marisma.

"¿Si se ha hecho en otras partes del mundo por qué no se va a hacer aquí en Huelva?", se ha preguntado de manera retórica Miró, que ha descartado la viabilidad de reutilizar los fosfoyesos al no ser viable por cuestiones de logística y económicas.

Cuestionado por el papel que para la empresa desempeña la Mesa de Participación de los Fosfoyesos, impulsada por el Ayuntamiento, ha dejado claro que Fertiberia "se atañe a lo que diga la Audiencia Nacional", remarcando que "la afección, tras el proyecto, va a ser nula y los terrenos estarán integrados en la marisma".

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