Actualizado 24/09/2010 20:55

La Junta prohíbe el marisqueo en la zona marítima de Doñana por fitoplancton tóxico

HUELVA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Delegación Provincial de Agricultura y Pesca ha prohibido este viernes la captura y comercialización de moluscos bivalvos en la zona marítima de Doñana, tras detectar elevados niveles de fitoplancton tóxico en los mismos; una circunstancia que se produce cuando ingieren un determinado tipo de algas, desaconsejándose su consumo.

Según una nota de la Junta, la decisión se ha tomado a raíz de los resultados de los análisis que realiza de forma continua el Laboratorio de Control de Calidad de los Recursos Pesqueros de la Junta de Andalucía, tanto de las aguas como de los animales, para comprobar si su ingestión es nociva para la salud y garantizar la calidad sanitaria del molusco de la costa de Huelva.

La presencia de fitoplancton tóxico en los bivalvos es un proceso natural, y los mismos animales lo eliminan progresivamente de su organismo.

Concretamente, en la zona de Doñana se producen coquinas, chirlas, almejas chochas y longueirones. Respecto al resto de las áreas de producción del litoral onubense, la mayoría de ellas se encuentran abiertas a la captura y comercialización reguladas de moluscos bivalvos, de forma que sólo se prohíbe la captura de longueirones en la desembocadura del Piedras por toxinas DSP, de almejas y berberechos en el río Carreras por fitoplancton tóxico, y de berberechos en el río Guadiana por bacterias coliformes.

De este modo, la Delegación Provincial de Agricultura y Pesca levantará las prohibiciones en cuanto los análisis que realiza de forma continua el Laboratorio de Control de Calidad revelen que los bivalvos se encuentren en perfectas condiciones.

Por otro lado, se encuentran en periodo de veda para la regeneración de las especies la almeja babosa o madrealmeja y el pirulo.

Finalmente, la Junta de Andalucía ha recordado que el marisqueo sin licencia está prohibido y las sanciones por este incumplimiento pueden oscilar entre los 301 y los 60.000 euros para las personas que capturen bivalvos sin autorización.