El 20% de mujeres atendidas en el Hospital El Ángel por infertilidad padece problemas corregibles en el útero

Publicado 03/10/2015 12:59:51CET

MÁLAGA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

El 20 por ciento de las mujeres atendidas en el Hospital El Ángel de Málaga por infertilidad padecen problemas corregibles en el útero, una cifra que aumenta hasta un 40 por ciento en aquellas que han tenido varios abortos. Se trata de alteraciones de fácil solución, pero, sin embargo, desconocidas para la mayoría de las pacientes, según han informado desde el Área de Reproducción de dicho centro.

La calidad del espermatozoide y del óvulo son primordiales a la hora de obtener un embrión con capacidad de implantar y desarrollarse sano, y la calidad de éste sigue siendo un factor fundamental para el éxito.

Pero, según ha señalado en un comunicado el jefe de dicha sección, el doctor José Félix García España, "cada día vamos descubriendo hasta qué punto el papel tanto del útero como del endometrio --tejido que tapiza el útero internamente-- es importante".

"La presencia de patología uterina puede afectar negativamente a la implantación de los embriones. En los últimos dos años, en nuestra unidad, hemos encontrado alteraciones en más del 20 por ciento de las pacientes en casos donde no se sospechaba alteración alguna", ha incidido el doctor.

Las patologías más frecuentemente tratadas son los pólipos endometriales y los miomas submucosos, que se alojan en la cavidad uterina y que "alteran la receptividad endometrial, disminuyendo las tasas de embarazo", ha indicado.

Al respecto, ha explicado que el útero septo --conocido como en forma de corazón-- "consiste en una malformación que divide la cavidad uterina en dos y que se asocia a un aumento en las tasas de aborto", y ha añadido que la existencia de adherencias intrauterinas o síndrome de Asherman "afecta a la fertilidad al alterar la anatomía normal de la cavidad".

Se estima que el riesgo de desarrollar adherencias intrauterinas es de un 16 por ciento después de sufrir un legrado y de hasta un 32 por ciento después de tres o más, ha comentado el doctor Luis Alonso, ginecólogo y especialista en cirugía mínimamente invasiva.

Otra patología es el defecto de la cicatrización de una cesárea anterior, lo que produce un aumento en el sangrado menstrual y en la cantidad de moco que impide o dificulta el anidamiento del huevo. Este problema "se detecta en el 10 por ciento de las mujeres que han tenido una cesárea", ha indicado Alonso.

Asimismo, otras alteraciones más frecuentemente descubiertas como las inflamaciones crónicas del endometrio o endometritis y las anomalías en el desarrollo del útero, como son los úteros infantiles, también tienen un impacto negativo en la implantación del embrión, disminuyendo las tasas de embarazo en los tratamientos de reproducción.

HISTEROSCOPIA

Muchos de los problemas, han afirmado los expertos, "pueden ser resueltos realizando una histeroscopia, que consiste en la visualización del interior del útero con pequeñas cámaras y constituye la técnica más precisa para evaluar las posibles anomalías que afectan a la cavidad uterina".

Así, el responsable de la Unidad de Reproducción del Hospital El Ángel ha precisado que "esta técnica se realiza en consulta sin necesidad de anestesia", agregando que los casos en los que es necesaria una manipulación quirúrgica más compleja "se llevan a cabo en quirófano, pero con periodos de hospitalización muy cortos, con altas en menos de 24 horas".

Según el doctor García España, "aunque la histeroscopia se realiza desde hace muchas décadas, es indudable que ahora y cada día más está revelando causas de infertilidad que subestimábamos o desconocíamos y es ya una herramienta imprescindible en los tratamientos de infertilidad".