Publicado 15/01/2021 13:25CET

El actual modelo agrario pone en jaque a los escarabajos peloteros del Mediterráneo, según un informe de la UICN

Informe de la UICN sobre el escarabajo pelotero
Informe de la UICN sobre el escarabajo pelotero - UICN

MÁLAGA, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

La primera evaluación de los escarabajos peloteros en la Lista Roja de la UICN, publicada este viernes, recopila los resultados de una evaluación de 200 especies de la región Mediterránea, de los cuales 150 son endémicos de la región. Esta publicación señala que el 20 por ciento de las especies evaluadas podrían estar en riesgo de extinción, incluyendo 21 especies endémicas.

"Los resultados de esta evaluación de la Lista Roja ponen de manifiesto la necesidad de un gran impulso en la región para frenar la pérdida de biodiversidad en los próximos años, mantener la salud de los ecosistemas y salvaguardar nuestro capital natural para las generaciones futuras", según ha indicado el director del Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN, Antonio Troya.

Así, ha señalado que la transformación de pastizales en terrenos para agricultura o silvicultura, "los niveles insostenibles de ganadería intensiva, el uso indiscriminado de productos médicos veterinarios y el abandono de la actividad ganadera son amenazas clave para estas especies".

"Necesitamos enfoques más innovadores e integradores que deriven en un manejo agropecuario más sostenible en la región", ha añadido Troya, quien ha indicado que tanto el sobrepastoreo, "que provoca la compactación del suelo y modifica la estructura de la vegetación, como el abandono de la ganadería extensiva, que reduce la cantidad de recursos tróficos (heces), son considerados como amenazas directas".

A juicio del responsable de la UICN, con sede en Málaga, "es altamente probable que el declive de prácticas culturales como la trashumancia en toda Europa aumente la presión sobre los escarabajos peloteros".

Además, el uso generalizado de productos médicos veterinarios provoca la contaminación de las heces del ganado, ha precisado. "Su dificultad para metabolizar la mayor parte de estas sustancias hace que acaben siendo expulsadas inalteradas en sus heces y afecten a otras especies no objetivo como los escarabajos peloteros. Por lo tanto, también es necesario mejorar la legislación para regular el uso de productos médicos veterinarios para el control de parásitos e implementar medidas para evitar que su utilización innecesaria cause contaminación", ha expuesto en un comunicado.

También el desarrollo de infraestructuras urbanas, especialmente en las zonas costeras, es otra amenaza importante. En este sentido,
Jorge Lobo del Departamento de Biodiversidad y Cambio Climático del Museo Nacional de Ciencias Naturales de España, ha apuntado que la diversidad de escarabajos peloteros en la región mediterránea "depende en gran medida de la heterogeneidad del paisaje, la variedad de mamíferos presentes y la disponibilidad de excrementos no contaminados de herbívoros".

"Una mejor gestión de los animales herbívoros domésticos en paisajes naturales y agrícolas es clave para conservar la biodiversidad del suelo y garantizar ecosistemas saludables en el futuro", ha añadido.

El nuevo informe destaca la falta información disponible para evaluar el riesgo de extinción de 74 especies, que han sido clasificadas como con 'Datos Insuficientes'.

"Los grupos hiperdiversos de invertebrados, como los escarabajos peloteros, pueden servir como indicadores de la salud de paisajes naturales alterados y su biodiversidad", ha indicado Ana Nieto, directora de la Unidad para la Conservación de Especies en el Programa Global de Especies de la UICN.

Así, ha considerado que ampliar el conocimiento sobre estas especies ayudará a comprender dónde se deben tomar medidas para restaurar la salud de los ecosistemas y los beneficios asociados: "Este informe muestra la relación entre la diversidad de escarabajos peloteros y los cambios producidos por el hombre. Además, confirma la importancia de incluir este carismático grupo de especies en una Lista Roja de la biodiversidad mediterránea más completa y representativa".

FALTA DE PROTECCIÓN LEGAL

Asimismo, el informe señala la falta de protección legal para este grupo de especies, que se encuentra excluido de instrumentos y marcos clave, tales como la Directiva de Hábitats de la UE, el Convenio de Berna sobre la Conservación de la Vida Silvestre y del Medio Natural, la CITES y otras regulaciones de la UE en el uso de drogas antiparasitarias.

Muchos escarabajos peloteros están asociados a hábitats naturales abiertos y paisajes agrarios tradicionales con una densidad de población moderada. De este modo, hay muchas áreas donde la rica diversidad de escarabajos peloteros se produce fuera de las áreas protegidas, ha señalado la UICN.

Su estado de protección varía de un país a otro. Existen algunas medidas de protección para especies o ecosistemas, pero su objetivo principal está dirigido a conservar las poblaciones de un pequeño número de especies o conservar determinadas áreas naturales de diversas formas. Se necesitan, por tanto, políticas para resaltar la importancia de preservar o introducir prácticas agrarias y sistemas de pastoreo de ganado que aseguren que los hábitats naturales y agrarios saludables se distribuyan de manera heterogénea en todo el paisaje.

El informe de la UICN incide en que los escarabajos peloteros brindan una amplia gama de beneficios ambientales, desde el ciclo de los nutrientes hasta la aireación del suelo y la reducción de las emisiones de dióxido de carbono y metano, el control de parásitos y la dispersión secundaria de semillas. También son importantes en las redes tróficas, no solo como descomponedores, sino también como presa de aves, murciélagos y otros animales insectívoros.

Este estudio, titulado 'The conservation and distribution of Mediterranean dung beetles' es el resultado de una de la colaboración entre la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN, el Programa Mundial de Especies de la UICN (https://www.iucn.org/theme/species/about/iucn-global-species...) y el Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN) y está financiado por la Fundación MAVA.