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El presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía, Domi del Postigo, en una entrevista a Europa Press. - ALEX ZEA / EUROPA PRESS
MÁLAGA 10 Ago. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA), Domi del Postigo, ha advertido de que "gobierne quien gobierne" no se deben impulsar reformas legales "a golpe de efecto mediático" y ha instado a analizar los fallos en la aplicación de la actual legislación, ver "por qué se ha hecho mal y aprender de ello", antes de promover cambios a raíz de casos concretos como el de Juana Rivas.
Cuestionado en una entrevista a Europa Press sobre el proceso de entrega del hijo menor de Juana Rivas a su padre, Francesco Arcuri, y la decisión del Gobierno de llevar en septiembre al Congreso la reforma de la Ley de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (Lopivi), Del Postigo ha defendido que "no hay que ligar los cambios legislativos a un hecho concreto que no es novedoso", ya que "lo mismo que sucede ahora ha sucedido y va a seguir sucediendo" en otros casos menos mediáticos.
Ha subrayado la necesidad de "ser muy prudentes" y respetar la separación de poderes, así como de "poner el foco" en por qué se han cometido errores en la aplicación de la ley vigente cuando existen pruebas de que "se pueden hacer las cosas bien con la misma norma". "Con la misma ley del menor, la segunda opción de entrega del niño fue, al parecer, impecable", lo que, en su opinión, demuestra que "no hay que estar permanentemente juzgando leyes, sino comportamientos".
Por tanto, el presidente del CAA ha dicho que "revisar la legalidad para adecuarla al contexto social y cultural está bien siempre" pero "el problema no siempre está en la ley, sino en los comportamientos y decisiones que se adoptan en su aplicación".
Además, ha recordado que el grado de discrecionalidad en la aplicación de la ley "es lógico" y forma parte del sistema, mientras que "ajustar la ley para que solo pueda haber un comportamiento es casi imposible".
A raíz de este caso, ha alertado de que "toda actuación que tenga un menor como eje debe ser siempre pro fili" --pensando en su interés superior-- y ha apelado al sentido común para prevenir daños irreversibles en su memoria y bienestar.
"El grado de exposición pública de un menor es directamente proporcional al daño que va a recibir en el recuerdo", ha advertido, subrayando que preservar su intimidad es clave, especialmente en la era digital, donde el impacto "se multiplica de manera geométrica".
Del Postigo ha lamentado que la primera entrega del menor generara una exposición que "no estuvo bien hecha", mientras que la segunda pasó sin "escándalo mediático" ni "tentaciones para los profesionales del periodismo" de grabar imágenes. "A veces basta con pensar con sentido común y no perder de vista el objetivo de hacer lo mejor para el menor", ha dicho.
Ha recordado que la intimidad de los menores "está absolutamente protegida" por la Constitución, la Lopivi, la ley contra la violencia a los menores, la ley de protección de datos y el Código Penal, entre otras normas.
En este punto, ha advertido del riesgo de que la Agencia Española de Protección de Datos imponga sanciones por vulnerar estos derechos, como ya ha ocurrido en algunos casos, y ha explicado que el CAA actúa de oficio ante vulneraciones detectadas en internet, coordinándose con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) cuando es necesario.
Asimismo, ha defendido que España y Europa cuentan con "un cuerpo legal poderosísimo que avala y castiga las actuaciones que puedan generar cualquier riesgo o daño a un menor", y ha reivindicado la obligación del Consejo Audiovisual, recogida en el artículo 131 del Estatuto de Autonomía de Andalucía, de velar especialmente por su protección.
"Nunca, jamás, jamás es jamás, se puede utilizar para tener un éxito noticiable la personalidad, la identidad y los sucedidos a un niño o a una niña", ha concluido.