Torremolinos acoge un club de salud comunitario en oncología, centrado en la experiencia de los pacientes. - UMA
TORREMOLINOS (MÁLAGA), 10 (EUROPA PRESS)
La localidad malagueña de Torremolinos acoge un proyecto pionero de salud comunitaria que sitúa a las personas supervivientes de cáncer en el centro de la transformación social y sanitaria. Nace con la vocación de convertirse en una escuela de pacientes expertos basada en la capacidad funcional, la educación sociosanitaria y el acompañamiento entre iguales.
Promovido por la Universidad de Málaga (UMA), el Club de Salud Comunitario en Oncología se desarrolla en las instalaciones del Centro de Desarrollo Comunitario Isabel Manoja, con equipamiento y personal especifico por parte de la UMA y el apoyo económico del Ayuntamiento, a través del fondo social con Aguas de Torremolinos.
El acto de presentación ha contado con la asistencia del vicerrector de Investigación y Divulgación Científica de la universidad, Pedro Maireles; la alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid; el catedrático de la UMA e impulsor de este proyecto, Antonio Cuesta-Vargas; la concejala de Bienestar Social, Gloria Manoja; el concejal de Aguas y Saneamientos, Cristóbal Molina; y representantes de Aguas de Torremolinos y de la Asociación Española contra el cáncer, entre otros.
"El club nace con un objetivo muy claro: crear una red de apoyo real y cercana, donde los propios pacientes y supervivientes tengan un papel activo, acompañando a otras personas durante su proceso de recuperación y adaptación a una nueva vida tras el cáncer", ha declarado la alcaldesa.
"Está claro que nuestro entorno, nuestras familias y amigos, son esa primera red de apoyo a la que acudimos, pero lo que un enfermo de cáncer necesita es identificarse y encontrar al semejante, aquella persona que ha pasado por lo mismo que tú. La que te entiende cuándo necesitas hablar, cuándo necesitas callar, qué te está pasando y qué estás sintiendo. Y, además, poder hacerlo sin la carga de inquietar al que te acompaña", ha explicado Del Cid.
La regidora ha señalado que esta iniciativa también incorpora otra variable que se ha demostrado muy beneficiosa para los enfermos de cáncer: el ejercicio físico. "Además de contribuir al alivio del dolor, la actividad física adaptada ayuda a mejorar la movilidad, disminuir los efectos secundarios derivados de los tratamientos y reducir la fatiga. Sin olvidar que favorece el bienestar emocional".
La iniciativa representa un nuevo paso en la trayectoria científica, clínica y docente desarrollada durante más de 25 años por el profesor Cuesta-Vargas en el ámbito de la fisioterapia oncológica hospitalaria y comunitaria. El proyecto busca trasladar al entorno cotidiano y municipal toda la experiencia acumulada en investigación, innovación y atención personalizada a personas con cáncer.
Según este profesor, "el club de salud va más allá de hacer ejercicio estructurado y fisioterapia en los pacientes, sino que además pretende una fórmula diferente: educación embebida del ejercicio, es decir, haciendo aquello que es beneficioso para mí tras estudiar la forma en la que puedo recuperarme adecuadamente".
Ha manifestado que, además, "estoy recibiendo una formación aprovechando un momento irrepetible que es justo el haber acabado el proceso oncológico o estar en fase de él". "Cualquier aprendizaje ahí es mucho más significativo", ha apostillado.
Durante las sesiones, los participantes no solo entrenan su capacidad física y funcional, sino que adquieren herramientas prácticas para comprender y manejar sus síntomas, secuelas y hábitos de vida saludables desde una perspectiva activa y participativa.
"Esto es un proyecto educativo que ha pretendido fundamentalmente salir del ámbito de la salud, de los hospitales, hacia el ámbito comunitario donde contamos con la realidad de los centros de salud, con la realidad de los activos sociales, poniendo el foco en ese paciente líder que llamamos paciente experto", ha añadido el catedrático.
Por su parte, el vicerrector de Investigación y Divulgación Científica de la UMA ha declarado que la universidad pública "se debe a los ciudadanos, tiene un compromiso social donde con rigurosidad debemos crear conocimiento para luego transferirlo a esa sociedad que confía en nosotros para poder transformar la vida de las personas. Es una iniciativa que sitúa a Torremolinos a la vanguardia de la salud social y sanitaria".
Según han indicado, diversos estudios liderados y colaborados por el grupo de investigación Clinimetría del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima plataforma Bionand) y de la universidad han demostrado que los programas personalizados de ejercicio terapéutico mejoran el cansancio asociado al cáncer, la calidad de vida y la capacidad funcional de los supervivientes oncológicos.
PACIENTE EXPERTO
Tras completar el programa de tres meses, los participantes obtendrán una micro credencial de 'Paciente experto', reconociendo su capacitación en autocuidado, hábitos saludables y acompañamiento entre iguales. Este reconocimiento pretende empoderar a las personas supervivientes de cáncer para orientar tanto su propio proceso de recuperación como el apoyo a otros pacientes dentro de la comunidad.
Asimismo, pretende crear una red de apoyo real y cercana, donde los propios pacientes y supervivientes tengan un papel protagonista como agentes activos de salud, acompañando a otras personas durante su proceso de recuperación y adaptación a una nueva vida tras el cáncer. La propuesta incorpora grupos de iguales y figuras de "paciente experto", reforzando el componente humano y social del proyecto.
El proyecto piloto, que ya está en funcionamiento, está dirigido prioritariamente a mujeres residentes en el municipio de Torremolinos diagnosticadas de cáncer de mama, aunque está previsto que en futuras ediciones el programa se amplíe a personas con otros tipos de cáncer.
En la actualidad, el club cuenta con un total de 20 participantes, que asisten los lunes y miércoles, organizadas en cuatro turnos: dos en horario de mañana y dos en horario de tarde.
Las participantes que actualmente forman parte del club han sido seleccionadas a través del Área de Salud de la Delegación de Deportes del Ayuntamiento de Torremolinos y de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Torremolinos, reforzando así la colaboración institucional y comunitaria que sustenta esta iniciativa pionera de acompañamiento, ejercicio terapéutico y educación sociosanitaria.
Con una capacidad inicial prevista para 60 personas en fase piloto en dos cohortes de primavera y otoño, el club aspira a consolidarse como un referente nacional en salud comunitaria y oncología, integrando instituciones públicas, universidad, tejido social y entidades colaboradoras del municipio.
La iniciativa representa una apuesta decidida por una medicina más humana, preventiva y participativa, donde el conocimiento científico y la experiencia de los pacientes se unen para construir nuevas oportunidades de salud y bienestar en la comunidad.