El acusado de maltratar a su pareja afirma que ella tenía "de todo" con él y ésta que él le pegaba

Publicado 28/01/2015 15:18:22CET

JAÉN, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

El hombre, identificado como A.M.M., al que la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Jaén tenía previsto juzgar este miércoles como supuesto autor de un delito de malos tratos habituales, otro de detención ilegal y un tercero de amenazas, ha defendido en su declaración ante el tribunal que su novia tuvo "de todo" mientras vivió con él, algo que no coincide con lo manifestado por ella --P.V.D.R.--, quien ha atribuido al procesado agresiones e insultos.

En su declaración, el acusado ha confirmado que mantuvo una relación de pareja con P.D.V.R., de nacionalidad brasileña, con quien estuvo conviviendo en su casa de Torredelcampo (Jaén) a partir de 2010 tras haber estado comunicándose con ella durante "cuatro años" por Internet, y que se quedó embarazada a los seis meses de irse a vivir con él de una niña que tienen en común.

Mientras estuvieron conviviendo, ella "tenía de todo", y a su madre "le faltaban manos para comprarle cosas", de modo que "no sabe por qué le ha denunciado", ha afirmado el encartado, que ha roto a llorar en distintos momentos de su declaración.

También ha reconocido haber sido consumidor de cocaína, si bien llevaba varios años "limpio" de esa adicción cuando empezó a convivir con ella, aunque "eventualmente, dos o tres días a la semana, fumaba cannabis", pero "no en cantidades importantes".

Según su versión, la denunciante y él tuvieron a lo largo de su relación "muchos encontronazos", y él le llegó a "insultar", si bien ella llegó a agredirle en diversas ocasiones, según ha declarado. En concreto, ha indicado que su pareja una vez le dio "dos puñetazos en la cabeza con el puño cerrado", y otra vez él la denunció porque le "estaba tirando cosas", lo que motivó que ella pasara "un día en el calabozo" estando embarazada de la hija que tienen en común, algo que la denunciante "nunca le ha perdonado".

En esa línea, el procesado ha negado haberla dejado "encerrada" en la casa, y ha asegurado que ella "tenía llave" de la misma, y que "salía y entraba cuando quería", así como que contactaba con su familia a través de Internet y que podía trabajar "cuando quisiera", pero no quería que fuera "ilegalmente". También ha manifestado que "no recuerda" haberle dicho que si le denunciaba podía ir a la cárcel por encontrarse ella en España en situación "ilegal".

El acusado ha señalado que su pareja "no le demostraba" amor, de modo que "no recuerda un abrazo suyo, o escucharle decir que le quería". En 2012 viajaron a Brasil para ver a la familia de ella, y allí "prácticamente ya no tenían relación" y ella "no le trataba bien", según ha expuesto el procesado, que ha explicado que, de hecho, allí rompieron.

Sin embargo, ella regresó a España en 2013 para arreglar la documentación de su hija, y después de haber estado un tiempo viviendo en casa de la madre de su pareja, volvió a vivir con él, según ha relatado el procesado, que ha reconocido que un día "cogió una silla y se sentó delante de la puerta" de la vivienda cuando ella quiso salir de la misma con su hermana y su hija.

Según el procesado, él les dijo en ese momento a su pareja y a la hermana de ésta que ellas "podían salir cuando quisieran", pero que su hija "no podía salir sin saber dónde iban". No obstante, ha negado que le hiciera nada y que le "azuzara" con el perro que tenía.

ELLA RELATA AGRESIONES E INSULTOS

Por su parte, la denunciante, que ha declarado por videoconferencia y acompañada de una intérprete que ha traducido al castellano sus palabras, pronunciadas en portugués, ha mantenido que su pareja le agredió y le insultó en diversas ocasiones con "palabrotas" diferentes.

Así lo ha declarado después de que, en un principio, manifestase al tribunal su deseo de no hablar del periodo en el que mantuvo una relación de pareja con el acusado, entre principios de 2010 y el año 2013, según ha explicado.

Ella ha indicado que él "fumaba estupefacientes" y cuando empezaron a convivir no le trataba "como le trataba anteriormente por Internet", de modo que ella quiso volver a Brasil pero él "se lo impidió, le retiró el pasaporte y la encerró en su casa un día", quitándole las llaves del domicilio.

También ha declarado que al principio de la convivencia ella solo podía salir con él, y luego en compañía también de la madre de éste, pero "nunca sola", así como que tampoco le dejaba "hablar con sus padres", y "le decía que, como le denunciara, ella iría a la cárcel por no tener papeles".

De igual modo, en el transcurso del interrogatorio de la fiscal, la denunciante, que ejerce la acusación particular, ha indicado que él "le ha pegado en la cabeza", y que "le encerraba cuando no se comportaba como él quería". En ese sentido, ha apuntado que su pareja "era muy violento cuando le llevaba la contraria".

La víctima llegó a pensar que "todo lo que le pasaba era culpa suya y que lo merecía", según ha declarado ella misma, que también ha indicado que su pareja le pidió que "abortara" cuando supo que estaba embarazada, y que en ese tiempo "le pegó dos veces". Su hija, además, "ha presenciado insultos y discusiones", de modo que "esa fue una de las razones principales" por las que ella decidió demandarle.

Con todo, ha manifestado que el acusado "tiene mejor comportamiento cuando ella no está delante", de modo que considera que puede ser "buen padre" y podría "dejarle a la niña" no estando ella con él. También ha afirmado, en contra de lo declarado por éste, que el procesado se puso a "echarle al perro para asustarla" el día que quiso salir de la casa de él junto a su hermana y su hija, cuando había vuelto de Brasil para tramitar la documentación de la pequeña.

De este modo, ese día él "se enfadó y se puso delante de la puerta, con un palo diciendo que no iba a salir", y le amenazó con matarla, momento en el que "decidió denunciarle", según ha declarado.

PENAS SOLICITADAS

El juicio ha quedado visto para sentencia en torno a las 13,30 horas después de que la Fiscalía haya modificado su calificación inicial a la hora de elevar a definitivas sus conclusiones, de modo que ha rebajado a siete años y un día de cárcel la pena total que pide para el acusado por tres delitos, frente a los diez que solicitaba en su escrito de acusación.

En concreto, según han explicado a Europa Press fuentes del caso, la Fiscalía interesa finalmente para el encartado una condena de tres años de prisión por un supuesto delito de malos tratos habituales, otra de tres años y un día por presunta detención ilegal --frente a los seis que solicitaba inicialmente--, y un año de prisión por un supuesto de amenazas.

Además, interesa que al acusado se le prohíba acercarse a P.V.D.R. y a su hija a menos de 500 metros, así como a sus domicilios, lugares de trabajo y cualquier otro lugar frecuentado por las mismas por un tiempo de cinco años por el supuesto delito de amenazas, y la misma orden de alejamiento, pero solo respecto a quien fue su pareja, por el presunto delito de malos tratos.

La acusación particular se ha adherido a la petición del Ministerio Público, mientras que la defensa ha solicitado la libre absolución de su cliente, si bien subsidiariamente, en caso de ser condenado, ha interesado que se le aplique la circunstancia atenuante de haber actuado bajo los efectos de sustancias estupefacientes.

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