Operarios limpian y retiran enseres en la Caseta Municipal de Adamuz, donde se ha atendido a pasajeros y familiares afectados por el accidente ferroviario. - EUROPA PRESS
ADAMUZ (CÓRDOBA), 19 (EUROPA PRESS)
En el municipio de Adamuz (Córdoba), que ha sido escenario este domingo del accidente ferroviario que, hasta el momento, ha costado la vida al menos a 39 personas, los vecinos que han ayudado en el rescate de los pasajeros de los trenes siniestrados y en la atención a sus familiares, llegados hasta este pueblo de poco más de 4.000 habitantes, han despedido este lunes a dichos familiares, desplazados ya a Córdoba capital para reconocer los cuerpos de los fallecidos en el siniestro, después de haber estado "en el suelo, llorando".
Así lo ha contado, en declaraciones a Europa Press, Ángela, una trabajadora municipal que, como voluntaria, ha formado parte del conjunto de adamuceños que han pasado más de 12 horas asistiendo y ayudando, en lo que podían, tanto a los pasajeros de los trenes implicados en el accidente, como a los familiares de éstos, que llegaron hasta la Caseta Municipal, habilitada para la ocasión, y luego también al Hogar del Pensionista.
Ángela ha contado que estuvo en la Caseta Municipal anoche cuando se enteró de la tragedia. "Yo no sabía si había niños" afectados y "traje ropita por si había menores", además de ropa de ella misma "mantas" y "como ya empezaron a decir que necesitaban agua y algo de comida fui a casa y volví".
Durante la madrugada, según ha relatado Ángela, se vivieron momentos de "mucha incertidumbre, toda la noche sin dormir, todo el pueblo, y esta mañana estamos aquí recogiendo, y yo me quedo con la imagen de anoche", de cuando "llegaron familiares antes que las personas del tren, y aún veo a esas familias tiradas en el suelo, llorando, derrumbadas, yo. Eso se me ha quedado grabado".
Por su parte y en declaraciones a los periodistas, otro vecino de Adamuz, Manuel García, que también ha prestado asistencia voluntariamente a los pasajeros afectados y a sus familiares, ha contado que acompañó a "una pareja para el pueblo, y los pobres, pues, la verdad es que no sabían nada, llamando a familiares, llamando a los amigos, gente que se había quedado en el tren, niños que estaban todavía dentro, y la cosa está mal".