Parcelas inundadas junto al aeropuerto de Córdoba por la crecida del río Guadalquivir. - POLICÍA NACIONAL
CÓRDOBA 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Córdoba, José María Bellido, confía en que familias de la Calle La Perdiz vuelvan este miércoles o jueves a sus casas tras los desalojos por el temporal de borrascas de la semana pasada, todo ello si entra la maquinaria pesada para "sacar los lodos" o el personal del Infoca, mientras que en la Calle Las Tórtolas "todavía queda algún día más", puesto que "hay que ir calle a calle y no hay más maquinaria para actuar". Familias de unas 40 casas siguen pendientes de los realojos en dichas zonas, así como en parte de la calle Trigos en Majaneque.
En declaraciones a los periodistas, el regidor ha detallado que en la mañana de este miércoles ha entrado el personal de Infoca en la calle Jazmín, para "baldear y limpiar". "Serán varios días de limpieza, porque independientemente de que se limpien las calles, cuando salgan los barros y los lodos de las fincas habrá que volver a limpiar, dado que lo van a echar a la calle", de modo que "es una primera limpieza para que puedan acceder los vecinos y luego vendrán otras limpiezas sucesivas", ha aclarado.
En la zona de Las Cigüeñas está también la maquinaria, que se desplaza a la Calle La Perdiz, "donde hay que entrar con maquinaria pesada a quitar el lodo, pues ya no es limpiar", puesto que "ahí se ha acumulado el lodo y no puede hacerse de otra forma", ha indicado Bellido, quien ha añadido que queda la Calle Las Tórtolas, "donde todavía hay parte de agua y cuando se acabe La Perdiz, se entrará a tratar de quitar el lodo".
Además, el primer edil ha valorado que trabajan ya los voluntarios de Cruz Roja para "ayudar a algunas de las parcelas a poder sacar el lodo, el agua, etcétera, sobre todo los que tienen más necesidades sociales".
LAS AYUDAS
En cuanto a las ayudas del Gobierno, el regidor ha aseverado que van a "estudiar a fondo" el decreto para "ver qué es lo que podemos pedir", precisando que "hay dos vertientes: el propio Ayuntamiento, que ya en los próximos días iremos informando, porque nos hemos centrado en la emergencia, lo más importante".
Así, ha advertido de que "el resto de la ciudad también ha sufrido mucho", con daños en infraestructuras de Emacsa, árboles en parques y jardines, desperfectos en instalaciones deportivas y colegios. "Todo esto, lógicamente, pasó a un segundo plano estos días atrás, pero está ahí también", ha apostillado.
Por tanto, ha apuntado que van a estudiarlo "para ver la parte de ayudas que hay de daños a la ciudad y las parcelas", mientras que la segunda vertiente son las ayudas sociales a las personas que se han visto afectadas, que "habrá que ver". Al hilo, ha destacado que hay "canales abiertos" con los delegados de barriadas y consejos de distrito para reuniones, "con comunicación muy directa y muy continua".
En relación a las viviendas pendientes de demolición, el primer edil ha dicho que "en principio deben estar vacías", aunque "en algunas hemos detectado fenómenos que tienen que ver con la ocupación", remarcando que "algunas están en ruina", de modo que "si hay alguien dentro es en condiciones bastante lamentables". En cualquier caso, ha comentado que "hay que entender la necesidad social" que se tendrá con familias que resulten afectadas por derribos.
CARTELES DE ADVERTENCIA Y VIDEOVIGILANCIA
Entretanto, el alcalde ha mencionado que "se va a impulsar la señalización", porque ve "conveniente que en esas zonas haya carteles que adviertan dónde está la gente", dado que "son zonas inundables" y dentro de ellas, algunas que "son de un riesgo extremo".
Por otra parte, Bellido ha apuntado a la instalación de un sistema de videovigilancia de la subida del nivel del río. "Ahora mismo hay testigos puestos y se manda a Policía Local", si bien van a ver "si se puede contratar un sistema de videovigilancia que se pueda llevar desde la sala de control de Policía Local, que permita estar constantemente vigilando el nivel del río en las zonas donde ya se sabe que es donde primero salta, y que lleve incorporado un sistema de alarma", de cara a "alertar a los vecinos de que el río está subiendo a un nivel peligroso".
En concreto, la lamina de agua del río Guadalquivir a su paso por Córdoba ha descendido desde el domingo, aunque aún en nivel rojo, tras rozar los seis metros de altura el sábado por la noche y bajar de tres metros en la mañana de este martes, si bien en las últimas horas experimenta un ascenso, después de amanecer con unos 2,6 metros y registrar sobre las 14,30 horas de este miércoles más de 2,8 metros. El nivel rojo se sitúa en 2,5 metros de altura.