Alumnos de un colegio de El Chaparral no acuden a clase para reclamar un nuevo centro a la Junta

Actualizado 05/07/2015 10:05:32 CET

La falta de suministro eléctrico y agua en dos aulas prefabricadas dificulta el inicio de curso en una pedanía de Loja

ALBOLOTE/LOJA (GRANADA), 10 Sep. (EUROPA PRESS) -

Decenas de alumnos del Colegio San Isidro Labrador de El Chaparral, un anejo de Albolote (Granada), no se han incorporado este miércoles a las aulas con el inicio de curso con medida de protesta para exigir a la Junta que agilice los plazos y comience la construcción de un nuevo centro.

Los alumnos y sus padres se han concentrado a las 10,30 horas a las puertas del centro y mantendrán la huelga de asistencia a clase lo que resta de semana, según ha explicado a Europa Press Mamen Tallón, una portavoz de la plataforma de padres de este colegio de El Chaparral.

El colectivo mantuvo una reunión el martes con la delegada territorial de Educación, Cultura y Deporte de la Junta en Granada, Ana Gámez, aunque aseguran que no les aportó ninguna solución y le exigen que se redacte a la mayor brevedad el proyecto del colegio y que su construcción se contemple en los presupuestos de 2015.

El colectivo de padres asegura que no cuenta con las normas de seguridad básicas, obligando a los niños a estudiar en aulas prefabricadas. Afirman de hecho que "la carencia de espacios hace inviable una educación de calidad pese al excelente equipo docente".

En este sentido, advierten de que el colegio ya tiene seis aulas prefabricadas y se han escolarizado 350 alumnos pese a que el aforo es de 90.

INCIDENTES EN LOJA

El otro incidente destacado en esta jornada se ha producido en el Colegio Público Rural Taxara de La Fábrica, una pedanía de Loja (Granada), donde el inicio de curso ha estado dificultado por la falta de suministro eléctrico y de agua en las dos nuevas aulas prefabricadas que se han instalado recientemente en el centro.

El alcalde de Loja, Francisco Joaquín Camacho Borrego, ha explicado a Europa Press que con estas aulas prefabricadas se ha intentado suplir la falta de espacio que hay en el centro para que los niños cursaran la asignatura alternativa a religión y recibieran asistencia de logopedas.

Según ha precisado el regidor, el problema se centra en estas dos aulas, donde no se podrá impartir clase hasta que cuenten con agua y suministro eléctrico.