La antigüedad de la Cueva del Ángel en Lucena es de más de 500.000 años

Trabajos en la Covacha de la Cueva del Ángel de Lucena
EUROPA PRESS/FUNDACIÓN CUEVA DEL ÁNGEL
Actualizado 17/09/2016 11:17:46 CET

LUCENA (CÓRDOBA), 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los trabajos realizados durante este verano en la Cueva y Sima del Ángel, en la localidad cordobesa de Lucena, han permitido remontar su antigüedad a más de 500.000 años como mínimo, según las primeras hipótesis, tras las labores en una pequeña cavidad denominada 'Covacha'. Esta cronología haría de este yacimiento "un lugar prácticamente único en la Península Ibérica y gran parte de Europa".

Así lo destaca el director del proyecto arqueológico, Cecilio Barroso, en un informe sobre los trabajos, al que ha tenido acceso Europa Press, y en el que se detalla que este verano las actividades de campo se han desarrollado durante los meses de julio y agosto, en el área conocida como la 'Covacha' y en la 'Sima' de la Cueva del Ángel, con la participación de numerosos investigadores y más de una treintena de voluntarios.

Al respecto, se precisa que junto al área de procesamiento de comida y situada al este, a pocos metros, se ubica la 'Covacha', que se presentaba como "una pequeña oquedad tapizada por grandes bloques caídos del techo y paredes", así como de "numerosos restos arqueológicos y paleontológicos removidos debido a las labores de clandestinos y mineros prospectores de travertinos del siglo XVIII", relata el director del proyecto.

En este sentido, durante la campaña de este verano se ha procedido a fracturar y extraer las piedras, así como gran parte del sedimento revuelto. Gracias a esta labor, han descubierto "una pequeña sala que presenta una estratigrafía del Pleistoceno de unos tres metros de altura, con presencia de industrias y huesos e, incluso, con hogares 'in situ'", según ha informado Barroso.

Como hipótesis, barajan "la posibilidad de que se trate del primer lugar habitado por los homínidos de la Cueva del Ángel y con unas cronologías mínimas de unos 500.000 años", que de verificarse, "harían de este yacimiento un lugar prácticamente único en la Península Ibérica y gran parte de Europa", remarca.

"UN GRAN HOGAR"

En concreto, toda la actividad que se ha desarrollado en el yacimiento está "vinculada a un gran hogar", que estuvo "posiblemente en activo durante miles de años, y cuya cronología se sitúa entre 300.000 y 400.000 años, siendo uno de las más antiguas evidencias del uso del fuego por parte de la humanidad prehistórica, representando prácticamente una de las pocas evidencias de su uso".

Además, el director del proyecto subraya que dicho hogar presenta "una potencia de acumulación de cenizas de 260 centímetros de altura", que supone en la práctica "el fuego de mayor envergadura existente conocido en la actualidad en el mundo".

Los restos encontrados hasta el momento son "extraordinariamente numerosos", consistiendo en decenas de miles de huesos de los animales transportados por los homínidos, incluyendo a elefantes, rinocerontes, caballos, bisontes, ciervos, toros, osos, lobos, jabalíes, etc. Asimismo, existe gran cantidad de industria en piedra utilizada para el procesamiento de estos animales, consistente en raederas, bifaces y cuchillos de piedra, entre otros.

"Es el primer yacimiento del mundo donde se ha podido constatar la evidencia del trabajo de la piel por parte de homínidos", al tiempo que "se han descubierto semillas de vegetales comestibles, tales como cereales, aceitunas de acebuche y guisantes salvajes, todos ellos con una cronología de 300.000 años", según resalta Barroso, quien señala que el uso de semillas comestibles por parte de humanos primitivos hasta estos momentos "se reducía a periodos cronológicos de unos 20.000 años de antigüedad", lo que hace que la Cueva del Ángel sea "un descubrimiento de un impacto científico a nivel mundial".

MÁS DE MIL HUESOS HUMANOS

El yacimiento cuenta con otro espacio de trabajo que es la 'Sima', cavidad vertical de más de cien metros de profundidad. En el año 2013 se efectuó en ella un pequeño sondeo y se rescataron más de mil huesos humanos, con la cronología anteriormente citada.

Las condiciones de temperatura y humedad que presenta esta cavidad parecían ser "idóneas para la conservación del ADN en dichos huesos", indica el director de la excavación, quien señala que una muestra procesada por la Universidad de Harvard y otras seis en la Universidad de Ferrara han dado "positivo en ADN, siendo el material genético antiguo más meridional de Europa".

De este modo, la presencia de ADN en restos de esta antigüedad ha generado un programa de colaboración entre el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba y la Fundación Instituto de Investigación de Prehistoria y Evolución Humana, responsable de la investigación del proyecto de la Cueva del Ángel.

Actualmente se está en proceso de construir dicho proyecto de investigación, aunque "en líneas generales se centraría en las enfermedades de transmisión genética y en su evolución a lo largo de 6.000 años de antigüedad, y que afectarían a poblaciones autóctonas de Córdoba", según explica el director de la excavación, quien destaca que todo este "ambicioso" programa de investigación está apoyado por un gran equipo de investigadores procedentes de diversas universidades y centros de investigación de España y Europa, así como la colaboración con instituciones americanas.

Mientras, el proyecto arqueológico está auspiciado por la Fundación Instituto de Investigación de Prehistoria y Evolución Humana y por el Ayuntamiento de Lucena, al tiempo que las actividades arqueológicas están autorizadas por la Dirección General de Bienes Culturales y Museos de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Cabe resaltar que los trabajos en el yacimiento de la Cueva del Ángel comenzaron en el año 1995 y continúan hasta el día de hoy. Es un yacimiento en el que "vivieron homínidos entre 200.000 y más de 500.000 años", resalta Barroso, quien puntualiza que "en España tan solo existe algo de similares características en el yacimiento de Atapuerca, mundialmente conocido por sus hallazgos paleontológicos".

En definitiva, la Cueva del Ángel es "uno de los mejores yacimientos sobre la evolución humana de Euro-Asia", y que "permitirá conocer a los grupos humanos más antiguos que habitaron el continente, su comportamiento en el medio, el uso de los recursos existentes, etc.", al tiempo que fijará "las 'fotografías' del medio ambiente, de la evolución del clima, así como de la flora y fauna a lo largo de cientos de miles de años en el sur de Europa, convirtiéndose en el único referente hasta el momento", según valora el director del proyecto.