MONTORO (CÓRDOBA), 17 (EUROPA PRESS)
La Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, plaza número dos, que se encarga de la investigación del siniestro de Adamuz (Córdoba) ocurrido hace un mes, que ha causado 46 fallecidos y más de 120 heridos, ha recibido hasta este martes un total de 34 denuncias de víctimas del accidente, mientras que son siete las acusaciones populares que han solicitado su personación, no habiéndose resuelto aún sobre su admisión.
Además, se han abierto 148 diligencias previas, procedentes de los partes médicos recibidos en el Tribunal de Instancia. A todos ellos se les está realizando el ofrecimiento de acciones, según han informado desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).
Al respecto, la autoridad judicial tramita ahora las denuncias y la pieza separada de acción popular para resolver la admisión de las personaciones de entidades, partidos políticos y asociaciones --personas jurídicas privadas-- como acusación popular.
Un mes después de la tragedia, en la finca aledaña a la zona del accidente continúan los tres vagones del tren Iryo que descarrilaron la tarde del domingo 18 de enero, inmovilizados y precintados por la Guardia Civil, a disposición de la investigación abierta.
TOMA DE POSESIÓN DE LAS JUEZAS
Mientras tanto, las dos nuevas juezas titulares de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), en sus dos plazas, tomaron posesión de sus cargos hace dos semanas en un acto en Granada con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo del Río.
En concreto, la Plaza número 2 es la encargada de la investigación, si bien Del Río, en una visita a los juzgados de Montoro tras el accidente, adelantó que "desde el primer momento se ha pedido una autorización para que esta causa se pueda estar instruyendo por las dos personas".
Igualmente, aseguró que se va a "pedir un juez de refuerzo ya más específico para que pueda ayudar en esa plaza número 2 la llevanza ordinaria del juzgado y al mismo tiempo colaborar en la tramitación del procedimiento". "Sobre ese tema, lo que sea necesario lo vamos a poner", apostilló, para valorar la puesta a disposición de la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía de dos funcionarios, que se han incorporado ya. Y aseveró que pedirían un Letrado de la Administración de Justicia, entre otros refuerzos.
Ante ello, espera "una respuesta en la mejor manera posible, que no se dilate en el tiempo", aunque admitió que "va a ser muy problemático, porque hay que abrir piezas separadas por cada persona, por cada investigación que se vaya haciendo, por cada parte personada", por lo que "son procedimientos muy complejos, pero en la medida de lo posible estaremos muy encima".
PETICIONES Y EVIDENCIAS RECOPILADAS
El órgano judicial está pendiente de pronunciarse de las distintas cuestiones planteadas, como por parte de la Fiscalía de Córdoba, que ha solicitado que se acuerde la práctica de diligencia de informe pericial a efectos de determinar las causas del accidente, para lo que han propuesto que se designen como peritos a ingenieros de Caminos, Canales y Puertos "sin perjuicio de que, si del resultado de las actuaciones que se practiquen o de las propias pericias, sea necesaria la designación complementaria de otros peritos técnicos en campos más precisos".
Igualmente, el Ministerio Público ha pedido al Tribunal de Instancia que las cajas negras de los dos trenes del suceso se abran ante las juezas que llevan la investigación.
Mientras, la Guardia Civil entregó al juzgado montoreño un informe preliminar. En el mismo se recoge un inventario de todas las evidencias recopiladas por los agentes correspondientes a unas 2.500 fotografías en la 'zona cero', así como las dos cajas negras de los trenes y también la toma de declaración del maquinista del Iryo --el del Alvia falleció--, de tripulantes y de pasajeros.
La Guardia Civil, que también ha pedido las imágenes de las cámaras del apeadero de Adif en Adamuz y de las internas de los vagones de los trenes, también ha dado cuenta a la autoridad judicial, de otros elementos, como el trozo de vía desprendido de los raíles por donde circulaba hacia Madrid el Iryo el domingo 18 de enero a las 19,45 horas, cuando descarriló y terminó impactando con el Alvia, que circulaba en dirección contraria, con destino a Huelva y que también descarriló.
Ese trozo de vía será analizado en un laboratorio "especializado en tratamiento de material metalúrgico" de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), aunque dándole parte del mismo a la Guardia Civil, que en calidad de policía judicial es la encargada de indagar en las responsabilidades penales.
FRACTURA DEL CARRIL
Las dos cajas negras de los trenes, por su parte, serán volcadas en presencia, tanto de la Guardia Civil, como de la CIAF, ya que son un elemento clave, tanto para la investigación judicial, como para el informe de los expertos de la comisión que tiene como encargo emitir una valoración sobre las causas del accidente y evitar que se vuelva a repetir en el futuro.
Por lo que respecta a la investigación que lleva a cabo la propia CIAF, la misma ha señalado que el carril sobre el que circulaba el Iryo en Adamuz ya estaba fracturado antes del paso del tren, señalando que "se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento" del mismo.
La comisión ha concluido esto al sostener que las muescas encontradas en las ruedas del Iryo y la deformación observada en la vía "son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado", si bien, la CIAF remarca que las hipótesis planteadas en esta actualización "deben ser consideradas provisionales y pendientes de verificación, a través de pruebas adicionales que se prevé realizar en las próximas fases".