Trabajos de excavación para la localización de la fosa 548 - AYUNTAMIENTO DE JAÉN
JAÉN 12 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los trabajos de excavación para la exhumación de la fosa común 548 en el cementerio de San Eufrasio, en Jaén capital, han concluido sin resultados positivos tras casi un año de intervención sobre el terreno.
A pesar de haber realizado un total de nueve sondeos y de haberse excavado 209 estructuras funerarias, los análisis técnicos han descartado que los restos hallados correspondan a las 173 víctimas de la represión franquista que se buscaban, al no presentar ninguno de ellos signos de muerte violenta.
El proyecto, que inicialmente contaba con un plazo de ejecución de nueve meses --previsto de mayo a diciembre-- se prorrogó hasta completar casi un año de trabajos, finalizando este pasado mes de junio.
Ante la falta de evidencias en la ubicación señalada inicialmente por la Universidad de Jaén (UJA), la dirección del proyecto solicitó una autorización a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática para modificar el objeto del contrato, pasando de una fase de "excavación, exhumación e identificación" a otra centrada en la "excavación y localización" de la fosa, tal y como ha detallado a Europa Press el concejal de Cementerios, Javier Padorno.
De esta forma, la totalidad del presupuesto de 375.000 euros previsto para la exhumación, se ha consumido en trabajos de localización.
Las intervenciones se han llevado a cabo en permanente contacto con la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica y con familiares de las víctimas, a quienes se ha ido trasladando la evolución de unas tareas que, según han reconocido Padorno, han resultado "frustrantes" al no poder aportar datos positivos.
Pese a todo, el edil ha remarcado que la búsqueda "no se da por concluida" y se seguirá trabajando en el futuro para "devolver la dignidad a los asesinados por el régimen y la represión franquista".
La Universidad de Jaén fue la encargada de delimitar las tres fosas comunes de mayor tamaño localizadas en este cementerio. En concreto, la 548, por la que se ha empezado, alberga, según el mapa de fosas comunes de la Junta de Andalucía, 173 cuerpos de hombres y mujeres represaliados del franquismo. La 484 alberga una treintena de cuerpos, mientras que en la 702, la de mayor tamaño, se habrían sepultado a 1.028 personas fusiladas.
No es la primera vez que en cementerios con alto nivel de rotación, se falle en la localización de las fosas. Es cierto, que la UJA encontró restos a la hora de confirmar la ubicación de la fosa, pero no los estudió, ni localizó evidencias de muerte violenta en los mismos. Que la fosa 548 existió en el cementerio de San Eufrasio está fuera de cualquier duda, pero se ha fallado a la hora de determinar su ubicación.
LA INTERVENCIÓN
El criminólogo y antropólogo forense encargado de los trabajos, Erik Borja Miranda, ha explicado que el cementerio de San Eufrasio presenta una ocupación "muy alta" y una compleja dinámica de rotación desde principios del siglo XIX, lo que dificulta la localización de la fosa, una vez que la ubicación inicial aportada por la UJA se ha comprobado fallida.
Las ejecuciones y enterramientos de las víctimas de los consejos de guerra y juicios militares sumarísimos --registrados en los libros del cementerio entre el 11 de abril de 1939 y el 20 de abril de 1948-- se realizaron en las denominadas "zanjas", que eran fosas numeradas con cartelas metálicas del 001 al 999 que se reutilizaban cada cuatro o seis años.
La investigación histórica de referencia, basada en la obra del historiador Luis Miguel Sánchez Tostado y en el testimonio del enterrador de la época Tomás Úbeda, popularmente conocido como Vejeto, situaba la fosa 548 en la esquina noroeste del cementerio, junto a una higuera.
Sin embargo, la excavación de este punto (sondeo 1) reveló únicamente depósitos secundarios de huesos desarticulados (osarios), con una alta presencia de restos infantiles de entre uno y dos años, y enterramientos ritualizados en ataúdes orientados de norte a sur, descartando que se tratara de la fosa de represaliados.
Ante este escenario, el equipo extendió las catas a otras zonas del patio cuarto mediante ocho sondeos adicionales, priorizando los espacios libres de lápidas o tumbas cuidadas por familiares para evitar afecciones.
En el sondeo 3, ubicado en la zona central donde los registros situaban las cartelas de la serie de los 500, se localizó un depósito colectivo de 20 individuos que fue descartado al hallarse materiales plásticos y tiras moradas de ataúdes propias de las décadas de 1970 y 1980.
Por su parte, el sondeo 7, abierto en la tapia oeste a partir del testimonio de un familiar y de la nieta del enterrador, reveló una fosa con ocho individuos cortada por dos ataúdes. Aunque se localizaron botones de hueso y del modelo 'París' --habituales a partir de la década de 1930 y documentados en otros contextos de represaliados--, los restos pertenecían a adultos maduros y seniles sin lesiones perimortem (previas a la muerte). Y así hasta el noveno sondeo.
El espacio que ha quedado por sondear se sitúa en el patio cuarto, en una franja de unos 50 metros de longitud ubicada entre el punto medio de la última zona excavada por el equipo y el área donde realizó la primera intervención la Universidad de Jaén (UJA). A estos 50 metros se suman otros 20 metros lineales que ya trabajó en su día la propia institución académica.
En esta zona de unos 70 metros en total es donde se concentran actualmente sepulturas individuales en tierra que, a diferencia de los espacios libres donde se ha excavado, sí cuentan con lápidas, nombres, fechas y un mantenimiento activo por parte de sus allegados.
Los técnicos sostienen que es muy probable que la fosa común se encuentre justo debajo de estos enterramientos individuales posteriores.
PRÓXIMAS ACTUACIONES
A pesar del resultado negativo en la fosa 548, el Ayuntamiento dispone de una nueva subvención de 200.000 euros que se destinará a actuaciones en las otras dos fosas documentadas del cementerio: la 484 y la 702.
En concreto, los fondos se emplearán para realizar el afianzamiento del muro que se ubica junto la fosa 484, donde se estima que yacen unas 33 víctimas, para poder proceder en el futuro a su excavación y exhumación.
Asimismo, se acometerá el traslado del monumento actual de la fosa 702 hacia una ubicación definitiva en el patio de los ahorcados --antiguo cementerio civil--, junto a un muro de piedra, donde también se proyecta la construcción de un memorial para que descansen los restos que las familias no deseen retirar.
Este traslado del monumento, que cuenta con el proyecto redactado y está a la espera de la autorización de la Secretaría de Estado de Memora Democrática, permitirá liberar el espacio para realizar la delimitación perimetral exacta de la fosa 702 y preparar las futuras excavaciones de este espacio, cuyo coste total de exhumación e identificación fue estimado en su día por la UJA en unos 1,3 millones de euros.
RECUPERACIÓN DE LOS LOS PATIOS HISTÓRICOS
De forma paralela a los proyectos de memoria histórica, el Ayuntamiento de Jaén está ultimando la redacción de un proyecto de obras de emergencia para la reparación integral de las cubiertas y nichos de los patios históricos 1, 2 y 3 del cementerio de San Eufrasio, dañados por los temporales de lluvia de los meses de enero, febrero y de hace dos semanas.
Padorno ha detallado que está actuación, que cuenta con un presupuesto estimado de 1.475.000 euros, se ejecutará siguiendo las directrices del plan director del cementerio.
Los trabajos contemplan la reparación de todas las cubiertas y la adecuación estética de los nichos utilizando materiales tradicionales respetuosos con la construcción original, tales como morteros de cal, teja árabe y molduras hechas 'in situ'.