Publicado 09/04/2015 18:35CET

La cooperativa San Vicente impulsa una agrupación de producción integrada en su "apuesta por la máxima calidad"

JAÉN, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Cooperativa San Vicente de Mogón (Jaén) ha dado "un paso más en su apuesta por obtener la máxima calidad" en sus aceites de oliva virgen extra con la puesta en marcha de una agrupación de producción integrada (API) en la sociedad. Con ella, se cuidará "en extremo la calidad y la sostenibilidad, llevándolas de la mano desde el campo hasta la botella".

Se trata, según ha explicado en una nota el presidente de la cooperativa, José Gilabert, de una iniciativa más para afianzar esa "apuesta por un producto supremo" con el que, en los últimos años, se ha granjeado numerosos reconocimientos nacionales e internacionales y ha reforzado su presencia en mercados emergentes.

Gilabert se ha mostrado "muy ilusionado" porque trabajar con la API producirá, en el corto plazo, unos importantes beneficios para los 1.000 socios que llevan su aceituna a San Vicente. Y es que, que gracias a ella "se cumple sobradamente" la condicionalidad y la gestión integral de plagas, además de disminuir los costes de producción en el abonado, el riego y la recolección." Un beneficio directo y especial en aquellas zonas de olivares con pendiente de los que se obtiene el magnífico virgen extra Puerta de las Villas", ha destacado.

La cooperativa impulsa este nuevo servicio con el objetivo de aumentar la calidad y mejorar las garantías de seguridad alimentaria de sus aceites con el objetivo de poder comercializarlos, en breve, bajo el sello de garantía de Producción Integrada, algo que otorgará un marchamo de calidad mayor y que se une a las diversas certificaciones con las que ya cuenta San Vicente.

Y todo ello, según ha añadido, para cubrir la demanda en un mercado cada vez más global en el que los consumidores de todo el mundo reclaman aceites de oliva virgen extra cada vez más seguros y con mayor calidad, algo que se puede mejorar sustancialmente con la agrupación.

Para Gilabert, trabajar con la API significa un mayor control y una mayor eficacia en el uso de los productos fitosanitarios, lo que permite aumentar esas garantías de calidad y seguridad en los aceites que producimos. Todo ello enfocado a que los consumidores tengan la completa certeza de que los aceites de oliva virgen extra que se comercializan bajo la marca Puerta de las Villas proceden de unos olivares sostenibles y están elaborados mediante un minucioso cuidado del entorno, del medio ambiente a través de buenas prácticas agrícolas.

Y es que ya antes de la puesta en marcha de la API, la Cooperativa San Vicente recogió los frutos de su "magnífico trabajo" con unas ventas de envasado que se duplicaron el pasado año, comercializando unos aceites de oliva virgen extra de gran calidad gracias al esfuerzo de los socios.

RECONOCIMIENTOS

Esa apuesta por la calidad les ha llevado a conseguir hasta el momento premios como el Terra Oleum, creado por la Fundación del Olivar en su primera edición; y el Mezquita de Córdoba, en su primera edición de aceites. Ahora, la API se unirá a las certificaciones ISO 9001 e ISO 14001, la Kosher, y las internacionales BRC e IFS, que significan una importante valoración de unos aceites que consolidan ventas y aumentan su introducción en terceros países.

Estos reconocimientos y a partir de ahora la API representan, según ha señalado, un incentivo muy importante para que los 1.000 socios de la Cooperativa San Vicente continúen apostando por la obtención de unos aceites de máxima calidad.

"Poco a poco, el aceite de Mogón tiene una mayor aceptación en las cocinas y creo que la puesta en marcha de la producción integrada incrementará esa apuesta por la calidad que es nuestra razón de ser y nos anima a seguir en la misma línea de trabajo. Este es el único camino que tenemos en el sector para obtener el valor añadido a nuestra producción", ha concluido el presidente.