Cuchillo intervenido por la Policía Nacional tras la agresión - POLICÍA NACIONAL
GRANADA 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido en Granada a un individuo de 58 años acusado de haber irrumpido en una pizzería del distrito Centro de la capital granadina esgrimiendo un cuchillo que habría comprado momentos después de entablar una discusión con un grupo de clientes que estaban celebrando un cumpleaños y a los que habría amenazado de muerte.
Dicho individuo, al que se investiga por la presunta comisión de delitos de tentativa de homicidio y amenazas, se autolesionó durante el forcejeo "clavándose en el abdomen de manera involuntaria el cuchillo que él mismo esgrimía", según ha detallado la Policía Nacional en una nota de prensa este lunes.
Los hechos tuvieron lugar cerca de las 17,00 horas en una pizzería del distrito Centro de Granada, donde al parecer había tenido lugar una reyerta en la que un varón estaba sangrando por el abdomen después de clavarse un cuchillo.
La investigación policial pudo saber que, en dicho local, momentos antes, se había producido una discusión entre el ahora detenido y varias personas que participaban como clientes en la celebración de un cumpleaños.
Fue entonces cuando el presunto autor durante la discusión habría sido herido en la nariz de forma leve, siendo la respuesta de este supuestamente la de "amenazar de muerte a sus oponentes".
Después de salir del local, el detenido se habría dirigido hacia un comercio cercano donde habría adquirido un cuchillo de cocina con diez centímetros de hoja. A continuación, dicho individuo habría regresado al local, "entablándose un forcejeo entre este y los dos varones a los que había amenazado de muerte", han detallado desde la Policía Nacional.
Como consecuencia, el agresor cayó al suelo clavándose al parecer "de manera involuntaria" el cuchillo que esgrimía en el abdomen, provocándose una herida sangrante. A pesar de ofrecerle ayuda médica por parte de una de las presentes, este rechazó esta posibilidad "de forma agresiva". Instantes después, los servicios sanitarios desplazaron al agresor hasta el Servicio de Urgencias donde quedó ingresado para ser tratado de su herida.
Los agentes consiguieron detener y poner a disposición de la autoridad judicial al agresor, habiendo quedado en libertad y a la espera de comparecer en juicio.