Archivo - Estación de esquí de Sierra Nevada con mal tiempo en enero de 2026. - Joaquin Corchero - Europa Press - Archivo
GRANADA 10 May. (EUROPA PRESS) -
La estación de esquí de Sierra Nevada prevé ejecutar este verano obras de emergencia en el barranco de Cauchiles para evitar que vuelvan a repetirse desbordamientos como los que provocó el tren de borrascas del pasado febrero, que afectaron a la zona de pistas y al complejo Mirlo Blanco.
Las obras, con un presupuesto estimado de más de 600.000 euros, se prolongarán durante unos cuatro meses en la parte baja de la estación, al final de la pista del Río y en el camino lateral de la zona recreativa de Mirlo Blanco.
La actuación tiene como objeto mejorar la capacidad hidráulica de las obras de drenaje en el citado barranco para prevenir futuros daños materiales, así como garantizar la seguridad de las personas que frecuentan la citada zona recreativa, según se desprende de la memoria del proyecto, consultada por Europa Press.
Todo ello tras los acontecimientos ocurridos por las fuertes lluvias en febrero de 2025 y más recientemente la serie de borrascas entre finales de enero y febrero de 2026, por las que la tubería que encauza el agua del Barranco de Cauchiles hacia el río Monachil quedó inutilizada, desbordando el agua por las pistas de esquí.
Esta situación provocó diversos daños materiales en la pista del Río y en la zona de de Mirlo Blanco, por lo que con estas actuaciones se pretende mejorar el sistema actual de drenajes mediante mejora de la funcionalidad hidráulica y la capacidad de desagüe.
En la solución proyectada todas las obras de drenaje se han calculado para que funcionen en régimen de lámina libre y con los recubrimientos necesarios para evitar la erosión y arrastre de sedimentos
La solución proyectada se centra en la actuación del sistema auxiliar o 'bypass' en la parte baja del barranco. Cetursa recuerda que los trabajos deberán respetar escrupulosamente la normativa del Parque Natural y Nacional de Sierra Nevada, así como el resto de las normas vigentes.
Así, se advierte a las empresas que deberán mantener el entorno natural "intacto", fuera de lo que serán las actuaciones y obras en sí, y hace especial hincapié en no realizar vertidos ni dejar basuras en la zona de trabajo y sus inmediaciones.