Estado actual de una de las zonas mas afectadas por inundaciones en el término municipal de Jerez de la Frontera. - Rocío Ruz - Europa Press
SEVILLA 12 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) ha evaluado, en el marco del Foro Internacional de la Economía Rural (Fider), la gestión pública de las inundaciones que el tren de borrasca ha dejado en Andalucía señalando que "la mejor gestión de las crisis es la que las previene, y en eso el fracaso ha sido estrepitoso".
Según ha señalado en una nota de prensa, su secretario general, Pedro Parias, ha afirmado que la actuación y coordinación de las administraciones durante el temporal "merece nuestra aprobación y reconocimiento", pero ha señalado que la posterior "está por ver" y la previa "ha sido desastrosa", en referencia a la paralización durante casi dos décadas de las grandes infraestructuras hidráulicas previstas en la planificación hidrológica de las cuencas andaluzas.
"Es justo reconocer que la gestión de la emergencia ha sido adecuada en el momento más crítico. Pero no podemos aplaudir al médico que, diagnosticada la enfermedad, deja abandonado al paciente hasta que llega a la UCI", ha afirmado Pedro Parias durante su intervención en Fider, el foro que foro que desde ayer viene celebrándose en Sevilla en Fibes con objeto de debatir sobre el futuro del medio rural.
Además, el representante de la asociación mayoritaria del regadío andaluz ha enmarcado que, desde 2009 --año de entrada en servicio de la presa de La Breña II--, apenas se ha iniciado una nueva obra de regulación en Andalucía.
"En los últimos 17 años deberían haberse comenzado al menos diecisiete grandes actuaciones hidráulicas, de las que diez son presas de regulación", ha subrayado el comunicado, al tiempo que ha añadido que "sin embargo, solo una se llegó a empezar y hoy permanece paralizada sine die, mientras que la mayoría ni siquiera cuenta con el proyecto terminado".
El secretario general de Feragua ha señalado que estas obras hubieran ayudado a amortiguar el impacto del temporal "y, por supuesto, hubieran sido utilísimas para aliviar el impacto de la durísima sequía a la que se ha visto sometida la agricultura de riego estos años atrás".
"Igualmente, ocurre con la inversión en desaladoras previstas en la planificación hidrológica como Bajo Almanzora I y II, segunda fase de Carboneras, ambas en Almería, y la de la Axarquía, en Málaga", ha afirmado.
Presas como Alcolea, Pedro Arco, la Coronada, San Calixto, el recrecimiento del Agrio, Gibralmedina, Cerrada de la Puerta, Velillos, Cerro Blanco, el recrecimiento de La Concepción, el Túnel de San Silvestre, la Modernización del sector arrocero y la del Rumblar, desaladoras de Bajo Almanzora I y II, segunda fase de Carboneras, y la de la Axarquía.
Los nombres de estas actuaciones aprobadas en la planificación hidrológica y no ejecutadas, en casi todos los casos ni siquiera iniciadas, deberían abochornar a todos los responsables políticos del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico por paralizar la inversión pública prevista en la planificación hidrológica, y a los responsables del agua en la Junta de Andalucía, que en más de 20 años no han sido capaces de ejecutar ni una sola presa en las cuencas litorales andaluzas.
Además, en su intervención en Fider, Pedro Parias ha subrayado que la agricultura de riego es un sector estratégico para Andalucía.
"Y, sin embargo, las administraciones vienen socavando su futuro con decisiones que nos condenan a la dependencia alimentaria y a la despoblación rural", ha declarado el representante del regadío andaluz, que ha señalado que la falta de inversión en regulación y desalación del regadío no sólo pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones, sino que compromete la soberanía alimentaria y condena al medio rural a la despoblación, dejando en evidencia la "falsedad del objetivo político de luchar contra la España vaciada".
"Luchar contra la España vaciada es favorecer la actividad agrícola, no ponerle trabas", ha afirmado Parias, que ha insistido especialmente en el valor que la moderna agricultura de riego aporta a nuestro país desde el punto de vista de las exportaciones y el equilibrio de la balanza comercial y desde el punto de vista de la soberanía alimentaria.
"Cuando perdamos nuestra autonomía estratégica para abastecernos de los alimentos que llegan a nuestra mesa, y seamos tan dependientes de otras economías en agricultura como lo somos ahora en componentes para móviles o placas solares, que nadie se extrañe ni ponga el grito en el cielo", ha señalado el secretario general, que ha lamentado que ese es "el final al que conducen políticas como la enrevesada y recortada PAC, acuerdos como el de Mercosur y planes hidrológicos que se quedan en papel mojado".
En este contexto, Feragua ha insistido en que no puede haber desarrollo rural ni economía agroalimentaria sólida sin garantía de agua, "la planificación hidrológica no puede convertirse en un ejercicio teórico. Sin ejecución real, sin voluntad política y sin infraestructuras, no hay seguridad hídrica ni protección frente a sequías e inundaciones", ha concluido Parias.
Feragua ha patrocinado una de las mesas redondas de este Foro, titulada 'Mesa del agua. Soluciones innovadoras, desafíos del clima y acceso al recurso' y en la que además de Pedro Parias han intervenido el catedrático emérito de la Escuela de Ingenieros de Córdoba, expresidente del CSIC, Premio Andalucía de Investigación y expresidente de la Real Academia de Ingeniería, Elías Fereres; el Doctor Ingeniero de caminos, canales y puertos, licenciado en Matemática y exdirector de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Juan Saura; el ingeniero agrónomo por la Universidad de Córdoba y secretario general de Agua de la Junta de Andalucía, Ramiro Angulo Sánchez; el director general de Agua de Cox, Antonio J. Lara Zamora; y el ingeniero industrial por la ETSII de Sevilla y asesor de Agua en la ONU, Fernando Reyero.
La colaboración de Feragua en este foro se enmarca en su compromiso con la defensa de una gestión eficiente y sostenible del agua, elemento clave para el futuro del regadío en particular, pero también para la fijación de población y el desarrollo económico del medio rural.
"Todo ello en un contexto en el que los intereses del regadío y la garantía de agua no encuentran el respaldo regulatorio y político que merecerían en el contexto europeo, nacional y regional", ha concluido.