GRANADA 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
Tres personas, dos de ellas vecinos de Motril, el empresario F.LA. y su hija M.I.L.M.; y un ciudadano rumano, C.I., que hacía de intermediario, fueron detenidos por la Brigada de Extranjería y Documentación de la Comisaría de Motril (Granada).
Según informó la Policía Nacional en una nota de prensa remitida a Europa Press, C.I se encargaba de captar a ciudadanos rumanos en su país de origen, a los cuales ofrecía trasladarse a España para trabajar y, una vez que llegaban, los ponía a disposición de la empresa de F.LA, que los empleaba en la construcción de casas de madera y pequeñas reformas.
La misma fuente precisó que los extranjeros contraían una deuda con la organización de 300 euros, que les iba descontando de su sueldo, que era de unos 50 euros diarios. Estos trabajadores carecían de contrato y no estaban dados de alta en la Seguridad Social, ya que su estancia en España era en calidad de turistas.
Según indicó la Policía Nacional, uno de ellos sufrió hace dos meses un accidente en su trabajo, al caer desde una altura de unos cuatro metros, fracturándose ambos brazos, por lo que hubo de ser intervenido quirúrgicamente y le han quedado importantes secuelas.
Cuando ocurrió el accidente y después del mismo, el trabajador fue amenazado y avisado de que si denunciaba a la empresa "lo iba a pasar mal", por lo que ante este temor dijo en el hospital que se había caído de forma casual, según precisó la Policía Nacional.
Cuando los agentes se personaron en una de las casas de madera en construcción, encontraron a siete ciudadanos rumanos y a un español, los cuales estaban trabajando de forma ilegal, dándose la circunstancia de que esta empresa había sido investigada hace unos meses, ya que se sospechaba que la misma pudiese estar cometiendo este tipo de irregularidades.
Los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción Número 1 de Motril en funciones de guardia.