Hacienda adjudica la remodelación integral de su sede en Jaén por 3,2 millones

Publicado 19/12/2015 10:45:55CET
Edificio de Hacienda desde la plaza Deán Mazas
EUROPA PRESS

JAÉN, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Dirección General de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria ha adjudicado a la constructora gallega Proyecon Galicia las obras de remodelación integral de la sede central de Hacienda en la capital jiennense ubicadas entre las plazas de la Constitución y Deán Mazas. El importe de la adjudicación asciende a 3,2 millones de euros.

Desde la Agencia Estatal de la Administración Tributaria, dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, se ha indicado a Europa Press que no hay una fecha cerrada de inicio de obras, aunque se anuncia su comienzo "en breve plazo". Desde su inicio, se estima una duración de las obras de dos años y medio.

La adjudicación a la constructora gallega se produce, según se desprende del contenido del informe de clasificación de ofertas, por haber presentado la oferta económica más ventajosa. De hecho, el importe neto de la adjudicación asciende a 2.687.863,54 euros que con el IVA se sitúa en 3.252.314,88 euros.

El proyecto supondrá la reforma integral de la Delegación de la AEAT en Jaén. El objetivo es la creación de un espacio cómodo y funcional, tanto de atención al público como de trabajo, así como la eliminación de las actuales barreras arquitectónicas y la mejora de unas instalaciones que resultaban obsoletas.

La remodelación proyectada prevé el mantenimiento del aspecto exterior del edificio y la limpieza e iluminación de la fachada. La modificación más destacada es la reubicación del acceso al edificio que, una vez finalizada la actuación, pasará a efectuarse por la Plaza de Deán Mazas. Para ello, el patio interior existente será objeto de ampliación y techado, lo que permitirá su utilización como vestíbulo y distribuidor, facilitando la circulación interna al resto de instalaciones.

La obra permitirá a la Delegación de Jaén contar con un nuevo espacio, remozado y eficiente que permita aprovechar plenamente sus capacidades, dando así cumplimiento a los principios inspiradores de estas actuaciones: avanzar en conformar un sector publico cercano, transparente, ágil, moderno, económico, libre de gastos innecesarios, y permanentemente volcado en ofrecer un mejor servicio a ciudadanos y empresas, y que resulte equiparable también a los de los sistemas más eficaces de nuestro entorno.

VARIOS INTENTOS

Con la adjudicación de estas obras, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas rechaza de manera definitiva la construcción de una nueva sede en favor de la remodelación integral de la actual, un edificio construido en 1932 durante la II República y que dividió en dos a la antigua plaza del Mercado, uno de los espacios más céntricos de la capital jiennense.

Durante los últimos 25 años han sido muchas las ocasiones en las que se ha hablado del traslado del edificio de Hacienda a una nueva sede e incluso se planteó su posterior derribó para recuperar el espacio que ocupaba la antiguo plaza del Mercado. Sin embargo, el único proyecto tangible fue el presentó en 2004 el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para construir un nuevo inmueble en el en el terreno contiguo a donde actualmente se construye el Museo de Arte Ibero.

De hecho, fue presentado por Montoro, que anunció una inversión de 15,87 millones de euros, nueve plantas, dos de ellas subterráneas para los aparcamientos y otras dos en semisótano. La superficie destinada a oficinas era de 8.300 metros cuadrados, casi el doble del actual edificio donde trabajan unos 250 empleados.

Sin embargo, tras la entrada del PSOE en el Gobierno se acordó rechazar el proyecto para no saturar la zona en previsión además de una futura ampliación del museo. Por ello, se permutaron aquellos terrenos, propiedad del Gobierno central por unos que la Junta de Andalucía tenía junto al Parque del Bulevar. Los primeros estudios arqueológicos en los nuevos terrenos localizaron un lienzo de muralla con más de 4.000 años del asentamiento calcolítico de Marroquíes Bajos. En 2010, tras barajar la posibilidad de integrar los restos en el edificio se descartó por su elevado coste.