Intervienen una tonelada de níscalos en Caniles (Granada) que habían sido recolectados de manera irregular

Intervención de níscalos recolectados de manera irregular
JUNTA
Publicado 19/10/2018 19:30:27CET

CANILES (GRANADA), 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Policía Autonómica ha intervenido una tonelada de níscalos en Caniles, en la provincia de Granada, que habían sido recolectados de manera irregular, en una operación en la que agentes de Medio Ambiente han colaborado en la destrucción de los productos incautados en un centro gestor de residuos.

Según ha informado la Junta en una nota, tras establecer un dispositivo especial de vigilancia y control durante varios días, agentes integrantes del Área de Medio Ambiente de la Unidad de Policía adscrita a la Junta de Andalucía han intervenido más de una tonelada de níscalos en la localidad de Caniles, los cuales habían sido recolectados de manera irregular, pues esta actividad micológica "requiere unas condiciones especiales" con vistas a "garantizar la persistencia y la capacidad de regeneración de las setas".

Además, la recogida de las setas no puede conllevar la alteración de la capa superficial del suelo, por tanto, "se prohíbe el empleo de herramientas como rastrillos, azadas u otros utensilios que remuevan el mantillo del suelo produciendo daños en el micelio de los hongos, lo que puede impedir la aparición de nuevos ejemplares en el futuro".

En su actuación, los agentes de la Unidad de Policía adscrita a la Junta inspeccionaron varias furgonetas ocupadas por individuos, en su mayoría de origen rumano, que se disponían a vender los níscalos en una nave comercial de la localidad de Caniles.

Todos los ocupantes carecían de la autorización administrativa correspondiente para llevar a cabo esta actividad micológica. Igualmente, en el interior de la nave comercial, se intervino la mayor parte de estas setas, pues el dueño del negocio no disponía de facturas o documentación alguna que pudiera acreditar la procedencia de las mismas, manifestando a los agentes que "compraba el producto a los mencionados individuos de origen rumano por el precio de aproximado de dos euros el kilo".

No podía supuestamente "garantizar la trazabilidad alimentaria, que es la herramienta que sirve para ejercer un adecuado control de los productos alimentarios y de este modo poder evitar el daño a la salud de las personas consumidoras".

La mercancía incautada fue trasladada para su destrucción a un centro gestor de residuos, ya que se considera no apta para el consumo humano al incumplir la normativa sobre seguridad alimentaria y ante la posibilidad de que contenga ejemplares de variedades no comestibles. Para esto, la Unidad de Policía contó con la colaboración de agentes de Medio Ambiente.

Hay que señalar que la Junta autoriza, a través de una resolución publicada en el BOJA, la recolección de pequeñas cantidades de hongos en los terrenos forestales de la provincia, que en ningún caso puede exceder de cinco kilos por persona y día y siempre que las setas sean para consumo propio.

La recolección de setas al margen de las normativa vigente y sin autorización para ello está tipificada como infracción a la Ley de la Flora y la Fauna Silvestres, dando lugar a la apertura del correspondiente expediente sancionador y al decomiso de las setas recolectadas ilegalmente.