Publicado 28/02/2022 18:55

Juicio desde este martes contra varios funcionarios y un exedil por presuntas comisiones en la trama de Fitonovo

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Archivo - Imagen de archivo de un juicio - Eduardo Briones - Europa Press - Archivo

La Fiscalía pide para cada uno de ellos cuatro años de cárcel, multas de 6.000 euros y siete años de inhabilitación para empleo público

SEVILLA, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Nacional tiene fijado para este martes el comienzo de un nuevo juicio correspondiente a la macro investigación de los contratos adjudicados a la empresa sevillana Fitonovo por el presunto reparto de comisiones por parte de sus directivos a funcionarios y responsables institucionales a cambio de tales contratos públicos, una práctica que se habría prolongado durante al menos 15 años en varias provincias.

Este juicio abarca la primera pieza de las delegaciones territoriales de administraciones y entidades locales; figurando una decena de acusados, que son al funcionario del Ministerio de Fomento en Cádiz Alfonso Lorenzo Iglesias; el funcionario de la Delegación de la Demarcación de Carreteras del Ministerio de Fomento en Sevilla Rubén Francisco Galeote Espejo; el funcionario del Ministerio de Fomento en Huelva Antonio Nicolás Méndez Cuadrado; el ingeniero técnico de obras públicas de la unidad de carreteras el Ministerio de Fomento Alfonso Martín Barroso; el que fuera jefe del servicio de Carreteras de la Diputación de Sevilla Carlos Manuel Podio; el también funcionario de la Diputación de Sevilla Francisco Javier Heredero; el funcionario jubilado de esta institución Elías Oliver; el que fuera jefe del servicio de Infraestructuras de la Diputación de Jaén Miguel Ángel Cruz Garrido; el funcionario de Fomento en Jaén Luis Miguel González Palacios y el que fuese concejal popular del Ayuntamiento jiennense de La Carolina Cristóbal Pérez.

Según la Fiscalía, la dirección de Fitonovo, "creó una infraestructura tanto operativa como contable destinada a obtener contratos públicos irregulares, habilitando la estructura comercial de la empresa para conformar una red de contactos con funcionarios corruptos que les facilitaban dicha contratación, y creando una contabilidad paralela que se nutría de una facturación falsa para, entre otros fines, financiar el pago de sobornos a funcionarios públicos" y, "al mismo tiempo, creó una trama societaria que, en paralelo a una actividad comercial legal, acaparó contratos públicos usando medios ilícitos".

La empresa se habría servido supuestamente del "pago de comisiones en forma de entregas de efectivo o regalos a funcionarios o autoridades para lograr la adjudicación de los contratos públicos o para, una vez adjudicados, ejecutarlos incumpliendo los términos del contrato en beneficio de la empresa y perjudicando a la administración, a la que se facturaban servicios o trabajos no realizados".

Según detalla la Fiscalía, en las contrataciones restringidas, para las cuales se requiere al menos tres ofertas, "se establecía en connivencia con el funcionario una concurrencia ficticia en la que formalmente aparecían tres empresas distintas pero que en realidad actuaban en unidad de dirección con Fitonovo, fijando unas ofertas de las que siempre salía adjudicataria esta empresa".

"INFORMACIÓN PRIVILEGIADA"

En los concursos públicos, Fitonovo habría obtenido "información privilegiada de los contratos, conociendo de antemano los pliegos de condiciones técnicas o administrativas o las ofertas presentadas por otras empresas, lo que les permitía articular las ofertas en condiciones ventajosas", una información procedente de los funcionarios "en nómina" de Fitonovo.

"En otros casos, se llegaba a acuerdos para repartirse la contratación pública con empresas competidoras, llegando a acuerdos sobre las ofertas a presentar, los contratos de los que resultaría adjudicataria cada una o la subcontratación de los trabajos una vez adjudicados", agrega la Fiscalía, que aprecia "fraude en la ejecución del contrato, sobre todo cuando Fitnovo concurría como subcontratista de otra empresa adjudicataria, pagando comisiones a los representantes de la contratista y a los funcionarios para realizar menos trabajo del contratado".

"Dado que el pago de comisiones a funcionarios como compensación de las conductas anteriores no podía justificarse de forma lícita, la empresa constituyó una caja B con la que pagar las comisiones entregadas a los funcionarios o para pagar regalos que se le hacían a estos", especifica el escrito de acusación del Ministerio Público, precisando que dicha "caja B" era alimentada "mediante facturación falsa de empresas suministradoras o proveedoras" de Fitonovo.

AL MENOS 15 AÑOS Y EN VARIAS PROVINCIAS

"La entrega de comisiones se ha prolongado durante al menos 15 años, afectando a múltiples Administraciones tanto estatales, como autonómicas y locales, e involucrando a un elevado número de funcionarios y autoridades. De hecho, esta organización criminal desarrolló su actividad a través de semejantes prácticas corruptas al menos desde el año 1995, y por un amplio ámbito geográfico: Sevilla, Córdoba, Jaén, Cádiz, Huelva, Algeciras, Zaragoza, Valencia, Barcelona, Extremadura y Canarias".

En ese contexto, la Fiscalía considera, siempre presuntamente, que el funcionario acusado Lorenzo Iglesias recibió comisiones por valor de 1.385 euros de la trama; Galeote Espejo 20.000 euros; el funcionario también acusado Martín Barroso 67.336 euros; Méndez Cuadrado 5.800 euros; Carlos Podio Lora 111.822 euros, así como regalos de telefonía; Oliver Morales 17.221 euros y dos coches en los que el encartado se habría ahorrado el IVA; Heredero López habría recibido 25.400 euros; Cruz Garrido 852 euros, así como artículos de informática; González Palacios 2.610 euros y una cámara de vídeo; y Cristóbal Pérez Martínez 38.929 euros.

Así, la Fiscalía les atribuye delitos de cohecho activo cometido por funcionario público, reclamando para cada uno de ellos cuatro años de cárcel, multas de 6.000 euros y siete años de inhabilitación especial para empleo o cargo público.

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