Publicado 20/11/2020 13:59CET

Maeztu ve la coordinación "asignatura pendiente" de las administraciones y cuestión "clave" de atención a la infancia

El Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, en el Pleno del Parlamento, en una foto de archivo.
El Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, en el Pleno del Parlamento, en una foto de archivo. - JESÚS PRIETO (EUROPA PRESS) - Archivo

SEVILLA, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Defensor del Menor de Andalucía, con Jesús Maeztu al frente, ha señalado este viernes, Día Universal del Niño, que la población infantil y juvenil ha sido uno de los colectivos "más afectados e invisibles" por la actual crisis sanitaria del Covid-19, toda vez que ha apuntado que la coordinación "es todavía una asignatura pendiente" de las administraciones públicas y que se trata de una cuestión "clave" en la atención a la infancia.

Así, en un comunicado colgado en su web, el Defensor del Menor de Andalucía, como institución garante de la protección y promoción de los derechos de la infancia y la adolescencia, ha querido felicitar a todos los niños y adolescentes con motivo del Día Universal del Niño, una celebración que "nos sirve para dar a conocer los derechos de la infancia y concienciar de la importancia de trabajar día a día por su bienestar y desarrollo".

"Considero más necesario que nunca escuchar las demandas y preocupaciones de la infancia y de la adolescencia, y hacerles partícipes de las decisiones", ha señalado Maeztu, que ha añadido que "si de algo estoy convencido es de la necesidad de que niños y niñas participen en todos aquellos asuntos que les afectan, ser tratados como ciudadanos de pleno derecho, y no simplemente como sujetos pasivos circunscritos a los objetivos y prioridades del mundo de los adultos".

Ha afirmado que la población infantil y juvenil ha sido uno de los colectivos "más afectados e invisibles por la actual crisis sanitaria" y que el confinamiento, la brecha educativa, los conflictos familiares o la pérdida de trabajo de los miembros de las familias son, entre otros, "elementos que están incidiendo de manera singular en miles de niños, especialmente en los más vulnerables". "Por desgracia, las consecuencias de la crisis social que ha traído la pandemia han arrojando a la pobreza a muchos niños y niñas e incrementando los niveles de vulnerabilidad a aquellos que ya eran pobres", ha apostillado.

Maeztu ha indicado también que la coordinación "es todavía una asignatura pendiente" de las administraciones públicas, para añadir que "se trata de una cuestión clave, ya que la atención a la infancia, especialmente a la que se encuentra en situación de riesgo, exige una coordinación intersectorial". "Una coordinación en el sentido más amplio posible entre las distintas administraciones, entre los departamentos y servicios de cada administración pública, y entre las administraciones y la sociedad civil", ha añadido.

"Debemos evitar que se sigan produciendo situaciones incoherentes, antagónicas o duplicadas entre las administraciones. Debemos ser capaces de garantizar la coordinación, cooperaación y colaboración de todos los agentes implicados con un único fin: la mejora de la protección de la infancia y adolescencia. Una ardua tarea en la que es necesario incorporar la voz de los niños, niñas y adolescentes", ha concluido.

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