Ocho detenidos tras una operación policial contra el narcotráfico en la barriada de El Cerro de Linares

Actualizado 24/04/2018 21:59:06 CET
Droga incautada tras un operativo policial en Linares
POLICÍA NACIONAL

LINARES (JAÉN), 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional ha detenido en Linares (Jaén) a ocho personas en un operativo policial, iniciado en el pasado mes de octubre, con el fin de desmantelar diferentes puntos de venta de droga de la barriada linarense de El Cerro, donde se han registrado y desactivado siete domicilios que eran utilizados por el clan como lugares de venta, distribución, 'narcosalas', plantaciones de marihuana y almacenaje de droga y guardería de dinero.

Los agentes se incautaron de más de 250 gramos de diferentes sustancias estupefacientes (cocaína, heroína y hachís), 350 plantas de marihuana y más de 11.300 euros, así como diferentes utensilios para plantaciones de marihuana, sustancias de corte, dos vehículos y diferentes armas y munición, según ha informado la Policía en un comunicado.

Desde hace varios años, por parte del Grupo de Estupefacientes de la Comisaría Local de Linares se han llevado a cabo numerosas operaciones contra el tráfico ilícito de sustancias estupefacientes en El Cerro, siendo el denominador común de todas ellas el clan de los 'Mallarines', no dudando en enfrentamientos violentos e incluso armados con otros clanes por la hegemonía del mercado de la droga en la localidad.

Desde el mes de octubre del pasado año, los agentes se marcaron como objetivo probatorio el resaltar la supremacía y dominio del clan, encabezado por su jefe, un viejo conocido por la Policía: por ello, los investigadores diseñaron y ejecutaron un dispositivo de vigilancia, algo complicado por la zona donde se encontraban los domicilios que dificultaba la acción policial.

En las diferentes vigilancias, los agentes observaron como cambiaban los puntos de venta cada poco tiempo, amparándose en la coacción que ejercían sobre los toxicómanos, a los que no les dejaban salir de la calle con el fin de no ser interceptados por la Policía, obligándoles a consumir en 'narcosalas' habilitadas en los tres domicilios donde se vendía la droga.

El domicilio del jefe era utilizado para guardar el dinero recaudado. Durante el trascurso de la investigación, se cerraban y abrían diferentes puntos de venta-narcosalas, en cuanto los miembros del clan tenían la más mínima sospecha de que los mencionados puntos estaban sometidos a vigilancia policial.

Por informaciones recibidas, los investigadores tuvieron conocimiento de que el grueso de la droga y el dinero recaudado se almacenaba en un domicilio alejado de la barriada, lugar de residencia de la pareja sentimental del jefe del clan, donde los agentes observaron las diferentes idas y venidas del arrestado tanto para llevar dinero como para suministrarse y abastecer los diferentes domicilios registrados.

El punto final del operativo policial ha sido la realización de siete registros; tres de estos lugares el clan los dedicaba a la venta y consumo, próximos a un centro escolar de educación primaria. En dos de ellos, los agentes encontraron sendas plantaciones de marihuana con enganches ilegales del fluido eléctrico, otro era dedicado a la distribución y el séptimo lo utilizaban como almacenamiento de sustancias estupefacientes y guardería de dinero.