SEVILLA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Observatorio Económico de Andalucía (OEA) ha mejorado en dos décimas la previsión de la economía andaluza para 2017 y ha señalado un crecimiento del 2,4 por ciento, de manera que prevé que la economía andaluza continúe por la senda de la recuperación en este año, basándose "más en la demanda interna que en el sector exterior".
Según señala en su informe, las exportaciones y el flujo turístico pueden verse afectados por las incertidumbres internacionales y, especialmente, por la concreción de los plazos y condiciones del Brexit.
En cuanto a la demanda interna, el consumo será más protagonista que la inversión de la evolución de la economía regional, tanto por el consumo privado, favorecido por el aumento de las rentas salariales y de capital, como del consumo público, por el carácter expansivo del presupuesto autonómico.
Por el lado de la oferta, puede cobrar "más protagonismo" el sector de la construcción y algunas actividades industriales. Teniendo en consideración los diversos factores que probablemente incidirán en el comportamiento de la economía andaluza en 2017.
El informe de OEA señala que la dinámica de la economía andaluza estará condicionada por la evolución del contexto internacional y nacional en el que se desenvuelve y por la capacidad de los factores de producción regional para aprovechar las posibilidades que ofrezca la coyuntura.
A nivel nacional, las previsiones siguen siendo positivas, aunque "la aparición de los factores que han jugado favorablemente en 2016, como los reducidos precios del petróleo y las facilidades financieras, que propiciarán una desaceleración del crecimiento a largo del año.
CUATRO TRIMESTRE DE 2016
En el cuarto trimestre de 2016, la economía andaluza aceleró su ritmo de crecimiento comparado con los dos trimestres anteriores, así estima para este trimestre un crecimiento intertrimestral del PIB del 0,7 por ciento.
Entre las razones de este ligero repunte se debe señalar el positivo comportamiento del sector exterior que "no parece haber sido afectado por el debilitamiento del comercio mundial. Por otra parte, el consumo de los hogares mantiene una lenta caída en las tasas de crecimiento, aunque impulsado por una relativa mejora del empleo privado a finales de año, en el cuarto trimestre parece mostrar que este lento declinar, de momento, se ha frenado.
Por el lado de la demanda, el consumo de las familias andaluzas muestra una sostenida desaceleración que parece, "no obstante, frenarse en el último trimestre". El ligero descenso del consumo privado es compensado por el aumento del consumo de los no residentes.
Por su parte, el consumo público consolida una relativa mejoría durante los últimos meses del año. Sin embargo, la ejecución de gastos de capital mantiene su contracción, aunque para los próximos meses se espera "un leve repunte", dado que la licitación oficial muestra ya tasas de crecimiento positivas tanto en Andalucía como en España.
La inversión privada no parece mejorar durante el cuarto trimestre y las expectativas de los empresarios para el año entrante son inferiores a los del año recién acabado.
En cuando al sector exterior, un trimestre más hay que destacar el fuerte aumento de las exportaciones, después de su crecimiento negativo durante el tercer trimestre.
Por el lado de la oferta, durante el cuarto trimestre, el sector servicios mostró de nuevo un crecimiento más débil que en el trimestre precedente, aunque con indicios de haber tocado fondo. El informe llama la atención sobre los servicios públicos dentro del sector servicios, con una mejoría que compensa la caída experimentada en los trimestres centrales.
La industria mantiene su tendencia positiva reactivada en el tercer trimestre y la construcción sigue arrastrando las dificultades que provoca la reducción de la licitación.
EL EMPLEO PÚBLICO
El informe estudio en profundidad la evolución del empleo público en Andalucía durante 2015 y 2016. "La intensa creación de empleo por parte de las administraciones públicas durante la primera mitad de 2015 fue seguida de una menor intensidad en la contratación a finales de dicho año y continuado por una clara amortización de empleo desde la primera mitad de 2016. En consecuencia y durante gran parte de este último año, el empleo público tuvo una aportación negativa a la ocupación andaluza", precisa.
El estudio apunta que "gran parte" del aumento del empleo público en la primera mitad de 2015 y su reducción en 2016 tuvo su origen en las administraciones locales, que explicarían más de la mitad de la reducción hasta bien entrado el año.
Si embargo, en los dos últimos trimestres son la Administración General, las empresas públicas y la Junta de Andalucía las que han protagonizado "el recorte", ha subrayado.