Archivo - Imagen de una voluntaria de Banco de Alimentos. - BANCO DE ALMENTOS - Archivo
SEVILLA 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía, Loles López, ha reprochado este jueves al Gobierno el modelo de gestión de las llamadas tarjetas monedero para familias con menores a su cargo que se encuentren por debajo del umbral de pobreza severa y el PSOE le ha recordado que desde el último reparto de dichas tarjetas por parte de la Cruz Roja han pasado siete meses.
"Si un retraso es malo o grave en cualquier ámbito de gestión, comprenderá que en esto, los retrasos son más grave aún", ha señalado el grupo parlamentario socialista en la comisión de Inclusión en la que han preguntado a la consejera por la situación actual de esta prestación. "Han pasado siete meses que para 19.600 familias ha supuesto no contar con un recurso fundamental para su supervivencia", han apostillado desde las filas socialistas.
En este punto, la consejera ha recordado que fue el Gobierno con su modelo de gestión de las tarjetas monedero el que "excluyó" a 280.000 andaluces. Asimismo, ha recordado la licitación anunciada por la Junta en mayo de este año por 46 millones de euros de un contrato mixto para la provisión de alimentos y asistencia material básica. Esta actuación se enmarca en el Programa de Asistencia Material Básica, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y la Junta de Andalucía.
Fue el propio Gobierno, ha criticado Loles López, en el que reconoció la "imposibilidad" de llevar a cabo este programa y, por ello, solicitó a la Comisión Europea que en 2024 se ejecutara mediante una subvención directa a Cruz Roja Española y trasladó finalmente a las comunidades autónomas la responsabilidad de gestionar los procedimientos de contratación a partir de 2025.
El trabajo a desarrollar por las empresas que opten a la licitación autonómica será el suministro de alimentos y asistencia material básica a unidades familiares con menores a su cargo mediante un sistema de tarjetas o vales físicos o electrónicos en sus establecimientos comerciales. En concreto, las personas perceptoras de las tarjetas o vales electrónicos sólo podrán canjearlos por alimentos, artículos de higiene y pañales infantiles.
En todo caso, quedan fuera de este programa otros productos como las bebidas y refrescos que contengan gas, azúcar o sustitutivos; bebidas alcohólicas; productos dietéticos; bollería y chucherías; productos elaborados, a excepción de legumbre precocida y conservas y agua embotellada, salvo en circunstancias en las que no se pueda acceder al agua potable.
Por otra parte, las tarjetas deberán ser de uso personal e intransferible y servirán exclusivamente para la adquisición de forma gratuita de los productos incluidos en el programa. Así, actuarán como tarjeta monedero y no estarán vinculadas a la cuenta corriente del usuario, que podrá hacer uso de la misma durante doce meses prorrogables si se mantienen las condiciones para permanecer en el programa. Los importes de carga de estas tarjetas variarán desde los 130 hasta los 220 euros al mes. El saldo no consumido a mes vencido se irá acumulando para uso en meses posteriores hasta su vencimiento.
El plazo de ejecución del contrato será de 24 meses y podrá ser objeto de una prórroga de otros 24 meses, lo que ampliaría el presupuesto hasta los 92 millones de euros previstos en el programa, cuya duración se extiende hasta 2029. Con esta licitación, la Junta apuesta por un programa que cuente con la mayor capilaridad geográfica.