Archivo - Imagen de archivo del aula de un colegio. - EUROPA PRESS - Archivo
JAÉN 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
El sindicato Ustea en Jaén ha alertado del "deterioro de la salud laboral del profesorado" en la provincia, donde en el último lustro "aproximadamente el diez por ciento de las bajas laborales son por salud mental".
En una nota, la organización ha expresado su "preocupación" ante los datos oficiales sobre las bajas laborales de los docentes durante el periodo 2020-2025, facilitados por la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional.
Ha explicado que, en estos cinco años, se han registrado "más de 8.000 bajas médicas, de las cuales 796 han estado relacionadas con problemas de salud mental, lo que supone casi un diez por ciento del total".
En su opinión, estas cifras confirman una realidad que el profesorado viene denunciando desde hace tiempo: "el aumento del estrés, la ansiedad y el desgaste emocional provocado por la sobrecarga de trabajo, el incremento de la burocracia, la falta de recursos y la presión constante" en los centros educativos.
"Consideramos especialmente preocupante que una parte tan importante de las bajas tenga origen psicológico en un colectivo que no desempeña su labor en entornos de riesgo físico, lo que pone de manifiesto el grave impacto que están teniendo las actuales condiciones laborales en la salud del profesorado", ha afirmado.
Además, ha denunciado la "falta de información detallada" por parte de la administración, ya que no se facilitan datos desglosados por cuerpos docentes, tipo de personal, centros, municipios o duración de las bajas. Esta "ausencia de transparencia" impide realizar un análisis riguroso de los riesgos psicosociales y dificulta la puesta en marcha de medidas eficaces de prevención.
Así las cosas, Ustea-Jaén ha exigido a la Consejería de Desarrollo Educativo que "asuma su responsabilidad y adopte medidas reales para proteger la salud del profesorado". Entre ellas, ha citado la evaluación específica de los riesgos psicosociales en los centros, programas efectivos de prevención del estrés laboral, refuerzo del apoyo psicológico, reducción de la carga burocrática y mejora de las plantillas y de los recursos.
"La salud mental del profesorado no puede seguir siendo un problema invisible ni una cuestión individual. Es una responsabilidad colectiva y, especialmente, de la administración educativa. El profesorado sostiene cada día el sistema educativo en condiciones cada vez más difíciles", ha destacado.
Finalmente, el sindicato ha incidido en que estos datos demuestran que esta situación está pasando factura y no puede seguir ignorándose. Por ello, seguirá defendiendo "unas condiciones de trabajo dignas, seguras y saludables" y trasladará esta situación a los órganos competentes para exigir soluciones reales.