Acercamiento de limpiadores de la UPO y contrata en la reunión a expensas del Sercla del próximo lunes

Concentración de la plantilla de limpieza de la UPO
EUROPA PRESS/CCOO-A
Actualizado 05/12/2017 16:21:27 CET

SEVILLA, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los trabajadores de la plantilla de limpieza de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla y la empresa contratista, Ferrovial Servicios, han protagonizado este martes un acercamiento en la reunión mantenida días antes del comienzo de la huelga aprobada en asamblea y convocada en la segunda semana de diciembre --acordada para los días 12, 13 y 14 de diciembre, de 7,00 a 9,00 horas-- si hasta ese día Ferrovial Servicios no responde satisfactoriamente a sus peticiones con motivo de un conflicto resumido en el incumplimiento de las actas de negociación firmadas con mejoras ante el empeoramiento de las condiciones como consecuencia de los recortes y la consecuente "sobrecarga" laboral.

Según ha manifestado a Europa Press el secretario de Acción Sindical y Negociación Colectiva de la Federación de Construcción y Servicios de CCOO de Sevilla, Joaquín López, el paro, no obstante, sigue convocado, a la espera de proseguir con las conversaciones en la reunión del Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (Sercla) convocado para el próximo lunes en relación a la huelga.

"En principio ambas partes han cedido. Aún no nos gusta mucho lo establecido, pero seguiremos el lunes", ha precisado López tras un encuentro en el que se pretendía reconducir la situación después de que la adjudicataria, que la convocó hace días, tuviera constancia oficial de la convocatoria de huelga el pasado jueves.

Por el momento, así, los empleados tienen clara su intención de secundar el paro tras unos primeros compases de concentraciones con las que lamentan no haber logrado su objetivo.

Recientemente sindicatos y empresa expusieron ante la Inspección de Trabajo los pormenores de la situación. Así, Ferrovial Servicios señaló a la Inspección que no obliga a que en las siete horas laborales se solvente a diario una determinada cantidad de trabajo, algo que López ha calificado de falso, ya que "si el trabajo no sale empiezan las sanciones".

En una reunión mantenida hace poco con la empresa, la misma dijo a los representantes sindicales que estudiaría las propuestas de los trabajadores, "pero estas cosas suelen ir despacio, dado que además no se afecta a la limpieza del complejo: en el momento en que se deje de limpiar todo irá más deprisa", ha ironizado López.

Las concentraciones tienen su origen en el "estrés laboral" creado al pasar la plantilla de 72 a los 52 profesionales actuales, sin que ello se haya visto acompañado de una reducción en la superficie de trabajo.

Antes bien, la misma se ha aumentado "considerablemente", por lo que el sindicato pretende negociar un nuevo acuerdo interno con una serie de mejoras. No obstante, la empresa, tras sentarse a negociar con el comité de empresa y habiendo firmado un acta con unas pequeñas mejoras a espera del nuevo concurso, "se niega a conceder lo firmado", algo que, tras ser notificado a la Inspección, López ha asegurado que se denunciará por vía judicial.

"Desde el año 2009 tenemos el salario prácticamente congelado. La plantilla de trabajadores se ha visto reducida en los últimos años en al menos un 20 por ciento y las zonas de trabajo a limpiar han aumentado de forma considerable, mientras que no se sustituyen bajas, excedencias, jubilaciones, etcétera", lamenta el sindicato, que agrega que la plantilla de limpieza "está cada vez más agotada física y psicológicamente por el exceso de trabajo, con ansiedad continua por la presión a la que nos vemos sometidos".

Añaden que "sin una limpieza óptima el buen funcionamiento de la comunidad universitaria sería imposible: esto, tan básico, es ignorado por las sucesivas empresas concesionarias, que solo impulsan la precariedad laboral, recortando en medios humanos, materiales, técnicos, logísticos e incluso económicos".