Actualizado 06/10/2009 16:13 CET

'El arquitecto de los cielos' reúne todo el simbolismo de la Mezquita, "el sueño de Abderramán I"

SEVILLA, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

El libro 'El arquitecto de los cielos' (Temas de hoy), de los escritores Jacques Cardona y Gérard Soliveres, se adentra en "el sueño de Abderramán I", la construcción de la Mezquita de Córdoba, y, al mismo tiempo, reúne todo el simbolismo de la arquitectura omeya a través de las tres primeras ampliaciones.

En una entrevista concedida a Europa Press, Soliveres confesó que el libro recoge todo el simbolismo de la arquitectura de la dinastía de los omeyas en la construcción de la Mezquita de la ciudad andaluza tras las tres primeras modificaciones de Abderramán I, Abderramán II y la de Alhaquén II, hijo de Abderramán III.

'El arquitecto de los cielos', que se presenta hoy en Córdoba, comienza en el año de gracia 751 de la era cristiana, año 129 de la Hégira, cuando en la antigua ciudad de Damasco, capital de Siria, el joven príncipe omeya Abderramán ha de huir, llevándose con él a los pocos supervivientes de su familia, como consecuencia de que Abu-l-Abbás el Sanguinario y su más despiadado secuaz, Ben Mabruk, van en su zaga con la intención de hacer desaparecer la estirpe omeya de la faz de la tierra.

Esa dramática fuga, en la que el joven Abderramán pierde a toda su familia bajo el frío metal de Ben Mabruk, termina en las costas de al-Ándalus, límite occidental de Dar al-Islam, donde se encuentra de bruces con su destino.

Como regalo a la tierra que les ha acogido, el joven Abderramán planea construir una mezquita capaz de dejar pequeño cualquier templo creado por el ser humano. Antes de acceder a su recinto, al pasar por el patio de las abluciones, perfumará a los fieles el azahar de los naranjos, les refrescará la sombra proyectada por las infinitas filas de palmeras y les limpiarán las fuentes cristalinas.

Por su parte, en su interior, se desplegará un bosque de más de 800 columnas sobre las que se reproducirán millares de arcos de herradura bicolores que ascenderán al cielo. Alzada sobre la antigua basílica de San Vicente, la construcción de la mezquita da pie a una aventura cuya trama gira alrededor de los misterios que se esconden en la arquitectura sagrada y en los vínculos existentes entre las tres religiones, y que se desvelan cuando Alhaquén II, descendiente del primer califa de Córdoba, despeja la incógnita, descubre la cuadratura del círculo y contempla la forma en la que el cielo y la Tierra se hacen uno.

Según Soliveres, la obra combina varios géneros literarios, destacando el aspecto histórico, la parte de romanticismo, la resolución de enigmas y el simbolismo. Pero, además indicó que hay cabida para la filosofía, para reflejar la tolerancia entre las tres religiones monoteísta más importantes y, sobre todo, las tres culturas.

En este sentido, apuntó que la publicación, que ha alcanzado un importante éxito en Francia, ofrece un filón para que los lectores aumenten sus conocimientos sobre la historia de Córdoba y Andalucía.

Cardona, fallecido antes de que se finalizara la obra, y Soliveres abren la posibilidad, según éste último, de que el lector conozca una versión histórica, desde el respeto, de la dinastía de los omeyas, demostrando su carácter constructor, levantando Mezquitas por donde pasaban como en Jerusalén, Damasco o Córdoba.

Al hilo de esto, manifestó que las construcciones de aquella época no se basaban en planos o documentos, sino en la transmisión oral de los principales rasgos de las edificaciones, en este caso, omeyas. No obstante, aclaró que "en todo momento se ha respetado la idea original de la construcción de Abderramán".

Por otro lado, el escritor explicó que la situación del mihrab de la Mezquita de Córdoba no está orientado hacia La Meca, sino al sur, como consecuencia del pensamiento de Abderramán I, quien no quería saber nada de aquellos que habían perseguido a su familia e, incluso, asesinado a parte de ella. Pese a esto, "nunca se olvidó de su tierra".

Jacques Cardona, fallecido cuando 'El arquitecto de los cielos' contaba sus últimos días para salir a la luz, fue "un apasionado de la historia y de los temas esotéricos". Soliveres, confesó que "uno inició el proyecto y otro lo terminó", pero que "no es justo que recaiga sobre él todo el trabajo".