Una experta en restauración del patrimonio ejecuta trabajos de conservación en el monumento a la condesa de Barcelona. - AYTO.DE SEVILLA
SEVILLA, 17 May. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Sevilla, en el marco de las intervenciones que ejecuta la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente con cargo al contrato anual para tareas de conservación de monumentos de la vía pública, está llevando a cabo estos días trabajos de limpieza del monumento a la condesa de Barcelona, ubicado en el Paseo Colón, junto a la Plaza de Toros de la Maestranza.
El monumento a su Alteza doña María de las Mercedes de Borbón y Orleáns, Dama de la Real Maestranza y Medalla de Sevilla, presenta "algunos síntomas de deterioro" que obligan a una "sencilla intervención" de carácter de conservación "para frenar la degradación" a la que se ve sometido y "preservarlo en las mejores condiciones". Los trabajos tienen un presupuesto de 23.119,57 euros (IVA incluido) y un plazo previsto de dos meses, según destaca el proyecto de actuación al que ha tenido acceso Europa Press.
El estado de conservación del monumento, en líneas generales, es "correcto", si bien el bronce presenta una "marcada diferencia cromática" en toda su superficie que indica una "alteración en sus pátinas que conviene revisar". En este sentido, el estado general del basamento de piedra es "aceptable", con la suciedad lógica dada su exposición a la intemperie. Sin embargo, el mármol que lo delimita presenta manchas de grasa y de orines, grietas y fracturas muy numerosas en toda su superficie.
En el pedestal también se aprecian "faltas puntuales de mortero" en las juntas de unión, "posiblemente como consecuencia de la aplicación en 2019 de un mortero poco elástico". En cuanto al bronce, la patología más significativa que presenta esta superficie es la "marcada diferencia cromática".
El estudio desvela que en la intervención de 2019 "se debió aplicar sobre el metal una cera protectora coloreada y con poca resistencia a las altas temperaturas de Sevilla", de modo que los agentes atmosféricos "han podido afectar a dicha capa provocando cristalizaciones", y como consecuencia se pueden apreciar diferentes tonalidades.
Por todo ello, los procedimientos que se van a aplicar en la conservación de la obra escultórica son compatibles con la misma, "reversibles y suficientemente contrastados" tanto en pruebas previas como en experiencias análogas en otros monumentos de similares características. De este modo, los tratamientos previstos en el pedestal contemplan una limpieza superficial y química, la aplicación de un biocida, el sellado de uniones abiertas --mediante mortero de cal y arena-- y un tratamiento hidrofugante, sobre todo en la zona infrerior del pedestal , expuesta a actos vandálicos, por lo que se utilizará un producto con propiedades antimanchas y antigrafiti.
Para la escultura de bronce está previsto realizar labores de limpieza superficial, mecánica y química, una intervención destinada a la eliminación e inhibición de la corrosión y la aplicación de una resina acrílica protectora.
INTERVENCIONES ANTERIORES EN EL MONUMENTO
Desde su inauguración, en mayo de 2008, el monumento a la condesa de Barcelona ha sido objeto de pequeñas intervenciones de mantenimiento para eliminar grafitis, realizar ajustes en las riendas del caballo y labores de limpieza. En 2019, la Real Maestranza realizó la última actuación al respecto, consistente en la limpieza y protección de la escultura.
Se trata de una estatua ecuestre de la condesa de Barcelona vestida de amazona realizada por Miguel García Delegado. Está hecha en bronce y se apoya sobre un pedestal de mármol de Macael (Almería) con forma de cilindro elíptico con la siguiente inscripción: 'Sevilla a SAR la Augusta Señora Condesa de Barcelona, Dama de la Real Maestranza y medalla de la ciudad'.
La escultura tiene una altura de 3,40 metros y el pedestal, de 2,20 metros. Fue fundida por Francisco Ruiz Salas y contó con un presupuesto de 324.000 euros. El monumento se encuentra dentro del ámbito del Plan Especial de Protección del Centro Histórico de Sevilla. Dada la situación inmediata a la Plaza de la Maestranza, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), la obra participa de las cautelas patrimoniales de este bien al estar dentro de su entorno.