Actualizado 08/12/2009 12:21 CET

Las construcciones ilegales del castillo de Alanís serán demolidas para restituir el patio de armas

ALANÍS (SEVILLA), 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Alanís (Sevilla), gobernado por Cecilio Fuentes (PA), ha contratado la demolición de las construcciones "ilegales" promovidas hace años en el patio de armas del castillo en función de una sentencia que ordena tal extremo. Las obras de derribo, así, devolverán su aspecto original al patio de armas de esta fortificación de origen islámico cuyo titular es el Consistorio de la capital de la provincia.

La primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Alanís, Eloisa Martínez, informó a Europa Press de que estas construcciones "ilegales" proceden del mandato del socialista Manuel Castillo y "siempre" han despertado recelo entre la población, dado que la edificación, que nunca llegó a culminarse, se alza "en el patio de armas" y afecta a "las paredes" de las murallas de esta fortificación que constituye uno de los símbolos de este municipio de la Sierra Norte.

Prueba de la ilegalidad de las obras, según la primera teniente de alcalde, es que éstas fueron "paralizadas" y, de hecho, a día de hoy esta construcción ajena a la antigua fortificación se encuentra en un estado cercano a la "ruina". Es por ello que el Ayuntamiento de Alanís ha contratado a una empresa que derribe la construcción y restituya el estado original del patio de armas del castillo.

El Ayuntamiento, en ese sentido, ha obtenido las correspondientes autorizaciones de la Consejería de Cultura y el Consistorio de Sevilla, propietario oficial de la fortificación, al objeto de consumar la demolición en cumplimiento de una sentencia que, de hecho, ordenaba el derribo de estas construcciones ilegales.

Después que el Ayuntamiento ha obtenido todos los permisos oportunos, tanto de la Consejería de Cultura como del Ayuntamiento de Sevilla, el Ayuntamiento ejecutará la sentencia judicial que le obliga a demoler las obras ILEGALES existentes en dicho monumento.

El castillo de Alanís, de origen árabe, fue reestructurado en el año 1392 y artillado por los franceses en 1808, dada su estratégica situación. Fue atacado por los franceses durante la ocupación napoleónica, quienes dinamitaron uno de sus muros, el suroeste, conservándose las ruinas en la actualidad.