CSI-F presenta este viernes una querella contra García Garrido por la concentración por reordenación del sector público

Dice que "muchos participantes se sintieron coaccionados en su legítimo derecho" ante el "inusitado despliegue policial"

Europa Press Andalucía
Actualizado: jueves, 17 febrero 2011 16:10

SEVILLA, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) presentará este viernes en el Registro de los Juzgados del Prado de San Sebastián en Sevilla una querella criminal contra el delegado del Gobierno en Andalucía, Luis García Garrido, por un presunto delito de coacciones y prevaricación, según la entidad sindical, por la "trabas existentes" para el desarrollo de la concentración celebrada este miércoles ante el Parlamento de Andalucía en contra del decreto ley de reordenación del sector público.

En una nota, CSI-F entiende "intolerable y delictiva" las actuaciones llevadas a cabo ante el desarrollo de la manifestación y hace responsable a González Garrido. Así, afirma que desde el momento de solicitar la autorización para dicho acto "todo han sido trabas por parte de la Delegación del Gobierno para el ejercicio de este derecho constitucional".

Además, advierte de que "se intentó 'descafeinar' totalmente la misma al pretenderse que se llevara a efecto en la acera opuesta al Parlamento de Andalucía", aunque finalmente los Tribunales autorizaron la concentración "en el espacio más próximo al Parlamento", tras el recurso presentado por el sindicato.

"Pese a tener constancia la Delegación del Gobierno del sentido pacífico de todos los actos convocados por CSI-F, a la hora de la convocatoria nos encontramos con todas las cercanías tomadas por la Policía Nacional, así como casi una treintena de vehículos policiales, siendo continuas las exigencias de identificación a los concentrados", critica el sindicato, que lamenta que "tan amplio e inusitado despliegue policial provocó que muchos de los participantes se sintieran coaccionados en el ejercicio de su legítimo derecho".

CSI-F insiste en que en la concentración "se incumplió la autorización dada por parte de la policía, ya que se prohibió acercarse a las puertas del Parlamento con la excusa de dar salida a los vehículos de los parlamentarios, medida esta contraria al espíritu de la Sentencia e del todo injustificable por cuanto el Parlamento dispone de más salidas".

"Con ello no sólo se conculcaba el derecho de los concentrados a establecerse en ese espacio público, sino que además se provocada abiertamente a los mismos, quienes se veían desplazados y obligados a ver pasar por delante de ellos a los parlamentarios que aprobaron minutos antes la norma contra la que precisamente estaba convocada la concentración", concluye.

Contenido patrocinado