Reunión de Espartinas y Umbrete con el comité de empresa de la planta de Ángel Camacho. - AYUNTAMIENTO DE ESPARTINAS
SEVILLA 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los Ayuntamientos de Espartinas y Umbrete, en Sevilla, han creado un frente común para evitar que la empresa agroalimentaria Ángel Camacho consume el traslado de la producción que mantiene en la planta de esta zona del Aljarafe a Morón de la Frontera (Sevilla), ante lo que ambos consistorios han tachado de "desmantelamiento progresivo", al tiempo que han anunciado movilizaciones en apoyo a los trabajadores afectados.
En un comunicado conjunto de los dos ayuntamientos, la alcaldesa de Espartinas, la socialista Cristina Los Arcos, y el alcalde de Umbrete, el socialista Joaquín Fernández Garro, han informado de la reunión que han mantenido en el Consistorio umbreteño con el director general de la empresa aceitunera, Ángel Camacho Perea, para conocer de primera mano los planes y la "versión" de la compañía sevillana en relación al traslado de parte de la cadena de producción.
La empresa, según los alcaldes afectados, ha alegado "pérdidas económicas provocadas por el Covid, la subida de la luz y los aranceles a la aceituna" como los motivos que justifican la "unificación" de la inmensa mayoría de la producción en la localidad moronense, donde ya posee una planta.
Esta empresa cuenta en la planta de Espartinas con 73 empleados, la mayoría de ellos vecinos de Espartinas y Umbrete. Actualmente, en la planta espartinera se realizan los trabajos de almacenaje, clasificado y relleno de la aceituna. La empresa pretende llevarse parte de la cadena productiva a las instalaciones que tiene en Morón, "obligando al traslado de 60 trabajadores a esta planta", han advertido los ayuntamientos afectados. "Ello reducirá drásticamente el trabajo de la planta de Espartinas, que se quedará con trece trabajadores para labores de almacenaje y clasificación", con lo que, según ha indicado el comité de empresa de la aceitunera, la actividad "quedaría limitada a poco más de tres meses al año".
Los alcaldes han mostrado su "preocupación", ya que muchas familias de estas localidades trabajan en esta empresa y el traslado de 60 trabajadores a Morón "les obligará a muchos de ellos a dejar sus puestos de trabajo, al no poder conciliar su vida con la nueva situación en la empresa".