Actualizado 05/07/2022 12:49

La Fiscalía de Sevilla pide 25 años de cárcel para el acusado de asesinar a su tía, en silla de ruedas

Detalle de la fachada principal de la Audiencia Provincial de Sevilla.
Detalle de la fachada principal de la Audiencia Provincial de Sevilla. - Joaquin Corchero - Europa Press

SEVILLA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un jurado popular enjuiciará en septiembre en la Audiencia Provincial de Sevilla al hombre acusado de asesinar a su tía en mayo de 2021 en la vivienda de esta última en la capital hispalense, hechos por los que la Fiscalía solicita para el investigado un total de 25 años de cárcel por un delito de asesinato.

De este modo, está previsto que el juicio comience el día 5 de septiembre con la constitución del jurado y la presentación de las alegaciones previas por las partes personadas en este procedimiento, tras lo que al día siguiente prestarán declaración el acusado, los testigos y los peritos, según informa el TSJA en un comunicado.

En su escrito de conclusiones provisionales, recogido por Europa Press, el Ministerio Público relata que el acusado conocía a la víctima por ser la exesposa de su tío, señalando que la fallecida sufría una enfermedad degenerativa y precisaba de una silla de ruedas para desplazamientos mínimos, teniendo reconocido un 86 por ciento de minusvalía.

"Esta enfermedad era conocida por el acusado, el cual mantenía frecuentemente relaciones sexuales" con la víctima, pone de manifiesto la Fiscalía, que indica que, el día 26 de mayo de 2021 y estando ambos juntos en un bar, mantuvieron una discusión, marchándose el acusado a su domicilio.

El Ministerio Público agrega que, entre la medianoche y la una de la madrugada del día 27 de mayo, el encausado se dirigió al domicilio de la víctima y, tras mantener relaciones sexuales con ella, "de manera sorpresiva, cogió su camiseta y, aprovechando que se encontraba de espaldas a él, colocó la prenda alrededor del cuello apretando fuertemente con el ánimo de acabar con su vida".

Así, y según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, en un primer momento el acusado creyó que ya la había matado y, por ello, le quitó la camiseta del cuello, pero, al comprobar que aún respiraba, "volvió a enrollarle la prenda, apretándola de nuevo contra su cuello, maniobra que repitió varias veces hasta asegurarse que había logrado su propósito de acabar con su vida".

La víctima estaba divorciada y no tenía hijos, constándole una hermana que ha renunciado al ejercicio de las acciones civiles.

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