Acusado de matar a su padre en Pedrera (Sevilla) durante la primera sesión del juicio. - EUROPA PRESS
SEVILLA 4 Dic. (EUROPA PRESS) -
Médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Sevilla, que realizaron un informe de imputabilidad al acusado de matar a su padre en junio de 2018 en la vivienda donde ambos convivían en Pedrera (Sevilla), han asegurado que en una entrevista en fecha posterior a los hechos les contó "cómo lo mató y la sensación de alivió que experimentó" tras hacerlo.
En la segunda sesión del juicio, que se está celebrando en la Audiencia de Sevilla ante un jurado popular, uno de los facultativos ha señalado que "a su manera" el acusado contó "su falta de remordimiento, sin esconder aparentemente nada y en un relato coherente y sin contradicciones".
De igual forma, ha precisado que este hombre, que tiene un 68 por ciento de discapacidad reconocida por enfermedad mental al padecer una esquizofrenia paranoide con inteligencia límite, así como con rasgos anómalos de personalidad, presentando sus capacidades intelictivas y volitivas una merma moderada-importante en el momento de los hechos, "sabe distinguir entre el bien y el mal" y que en el último ingreso "no hubo constancia de que este hombre tuviera alucinaciones y delirios". No obstante, ha puntualizado que "no se puede justificar lo sucedido con una alucinación".
Preguntados por si esta enfermedad puede conllevar una falta de memoria, al no recordar nada este hombre, uno de los forenses ha señalado que "no se pierde la memoria pero como consecuencia de la falta de concentración, al cabo del tiempo, se pueden tener lagunas porque les importa lo mismo ocho que 80", a lo que ha añadido que por episodios que contaba el acusado de su infancia y adolescencia se denotaba "la mala relación" que tenía con su padre.
Durante el juicio también ha declarado su médico psiquiatra, que lo atendió desde 2009 hasta 2018, y ha remarcado que tenía previsto darle el alta dos días después de los hechos ya que "estaba estable desde hacía cinco meses y se habían conseguido los objetivos", aunque también ha dejado claro que la relación con el fallecido "no era buena porque a él no le gustaba que le pusieran normas".
"ALGUIEN LO ASFIXIÓ"
También han prestado declaración en esta segunda sesión los dos médicos forenses que le practicaron la autopsia al fallecido y han dejado claro que su muerte "no fue natural en ningún caso: alguien asfixió a este señor" y fue "cara a cara", basándose en el hecho de que las principales lesiones las tenía en el rostro y en el cuello, donde se le apreciaron arañazos y hematomas por presión, así como en la oreja, por la que sangró por un desgarro externo, y en los brazos, compatibles con "la sujeción con fuerza y con lesiones de defensa".
Para ambos facultativos este hombre falleció "por muerte violenta, homicida, intencionada y tras una asfixia mecánica", mientras que otro médico que examinó al acusado ha precisado que este "tenía un hematoma en el brazo derecho compatible con un forcejeo".
También ha declarado este miércoles el sobrino, que fue el primero en llegar a la vivienda donde sucedieron los hechos, y ha señalado, sin querer mirar a su tío, que pasó por la vivienda sobre las 1,15 horas y le resultó extraño ver la puerta abierta, motivo por el que se paró y el acusado le contó que "se había levantado a beber agua y que se había encontrado al abuelo muerto, versión que mantuvo toda la noche".
Tras asegurar que fue él quien llamó al 112, ha señalado que encontró a su tío "tranquilo y relajado" al tiempo que ha reconocido que su abuelo "siempre le estaba mandando y exigiendo" debido a su falta de movilidad.
Por su parte, la hermana del acusado, quien pide para este la prisión permanente revisable y una indemnización de 300.000 euros, ha asegurado que ella cubría los cuidados de su padre con una auxiliar del servicio de ayuda a domicilio y con otra cuidadora los fines de semana.
"SÍ LO CREE CAPAZ"
Enfermera de profesión, ha asegurado que su hermano padece esquizofrenia pero que estaba "medicado y que iba bien excepto cuando tenía alguna crisis", situación en la que sí lo cree "capaz de hacerle eso a su padre", el cual "tenía un carácter muy fuerte y les había dado una educación muy estricta", pero ha remarcado que cuando sucedieron los hechos "estaba estable y ocultó lo que había hecho".
El juicio ya se encuentra en su recta final y este jueves las partes presentarán ante el tribunal sus conclusiones. Cabe recordar que la Fiscalía pide para el acusado una pena de 18 años de prisión por un delito de asesinato con la agravante de parentesco y la atenuante de alteración psíquica, mientras que la acusación particular la prisión permanente revisable y una indemnización de 300.000 euros, frente a los 11.000 que pide el Ministerio Fiscal, y su defensa la libre absolución.