Incendio sobre un monte con árboles. Imagen de archivo. - UNIVERSIDAD DE SEVILLA
SEVILLA 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
El investigador del departamento de Mineralogía, Cristalografía y Química Agrícola de la Universidad de Sevilla (US), Antonio Jordán, ha recomendado "aprender a convivir con el fuego" a través de la "preparación, la planificación y la responsabilidad compartida" como "claves" para reducir el impacto de los grandes incendios, que a su juicio, "seguirán formando parte del paisaje mediterráneo".
Según ha detallado el centro universitario en una nota de prensa, los grandes incendios forestales no dependen únicamente de quién inicia el fuego, sino de un paisaje abandonado que presente una "elevada acumulación de combustible vegetal" y haya sido agravado por los efectos del cambio climático, de manera que la prevención abordaría "una gestión forestal continua, la recuperación del mosaico agroforestal, la revitalización del mundo rural", así como la protección de las zonas donde el bosque y las viviendas entran en contacto.
Asimismo, Jordán ha destacado que la expansión de urbanizaciones, viviendas aisladas e infraestructuras hacia zonas forestales "ha incrementado el riesgo" en la denominada interfaz urbano-forestal, un espacio que alberga tanto bosque como áreas habitadas y donde los equipos de extinción tendrían que "priorizar la protección de las personas y de las viviendas" antes que la defensa del monte.
Igualmente, ha advertido de que el fuego "no necesita alcanzar una vivienda para causar daños", dado que las chispas transportadas por el viento pueden recorrer cientos de metros y provocar "nuevos focos", así como incendios en jardines, cubiertas o elementos exteriores antes de la llegada del frente de llamas, lo que radican en la "importancia de la autoprotección" a través de medidas como mantener una franja despejada alrededor de las viviendas, evitar la acumulación de materiales combustibles junto a las fachadas, emplear materiales resistentes al fuego y disponer de planes de evacuación familiares.
En contexto, las declaraciones del investigador de la hispalense, se han producido como valoración al incendio que ha calcinado Ávila desde el pasado jueves, 23 de julio, con más de 50.000 hectáreas quemadas y 16 municipios desalojados, se ha erigido como el "mayor fuego en España desde que hay registros".
EL PAPEL DE LAS ADMINISTRACIONES
El experto ha señalado el papel de las administraciones públicas en la reducción del riesgo, mediante la dotación de infraestructuras adecuadas como pistas forestales, puntos de agua, cortafuegos estratégicos y sistemas de vigilancia capaces de detectar los incendios en sus fases iniciales.
En este sentido, ha vinculado la prevención con la recuperación de las actividades tradicionales del medio rural debido a que, durante siglos, agricultores, ganaderos, así como profesionales dedicados a la resina, la extracción de corcho, la apicultura o la recolección de productos forestales, "han contribuido al mantenimiento del paisaje" al reducir la biomasa y evitar la acumulación de combustible vegetal, de manera que su desaparición progresiva ha dejado "amplias superficies forestales sin apenas gestión".
De este modo, ha destacado el valor de la ganadería extensiva como "herramienta de prevención", dado que un rebaño de cabras puede consumir cada día cientos de kilos de vegetación inflamable, mientras produce alimentos, mantiene la biodiversidad y ayuda a conservar el paisaje, al igual que el aprovechamiento del corcho, la resina, la miel, las setas, los piñones o las plantas aromáticas "aporta valor económico al monte" y favorece su conservación.
A pesar de que los ecosistemas mediterráneos "han convivido con el fuego durante miles de años" y, por ende, numerosas especies vegetales han desarrollado mecanismos para adaptarse a él, Jordán ha advertido que los grandes incendios actuales pueden provocar "daños ecológicos y sociales enormes", favorecidos por el cambio climático y la enorme acumulación de combustible.
Frente a este escenario, ha propuesto recuperar una "cultura del fuego" basada en el conocimiento, lo que se traduciría en explicar el papel de las quemas prescritas, comprender la función ecológica que pueden desempeñar algunos incendios de baja intensidad y "fomentar una ciudadanía informada, preparada y corresponsable".
En suma, Antonio Jordán ha sugerido "construir territorios más resilientes", capaces de convivir con el fuego, así como la creación de un pacto de estado "al margen de quien gobierne", para así hacer frente a la "nueva realidad que ha llegado para quedarse".