SEVILLA 19 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Consejo de Gobierno acordó hoy prorrogar por cuatro años el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Natural de la Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, un documento vigente desde 1999, que incluirá ahora como principal novedad la prohibición explícita de la circulación de motos y vehículos quads y ATV en los caminos y pistas forestales de la zona, al igual que en el resto de los espacios protegidos andaluces.
El plan prorrogado constituye el marco regulador de la gestión del parque natural en aspectos como la administración, el uso público de sus zonas e instalaciones, la investigación y la conservación. Su desarrollo durante los últimos ocho años ha permitido, entre otros logros, la total supresión de los vertederos incontrolados, la depuración de las aguas residuales y la creación de una infraestructura de uso público que ha situado a la zona como uno de los principales focos turísticos de la Andalucía interior, con más de medio millón de visitantes al año.
Las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas conforman el parque natural más extenso de España, con una superficie de 210.000 hectáreas (el 74,9 por ciento montes de titularidad pública). Su relieve abrupto, la vegetación exhuberante y la abundancia de agua (aquí nacen el Guadalquivir y el Segura) determinan un paisaje cuya belleza convierten a la comarca en un destacado enclave de turismo rural y de naturaleza.
La zona sobresale también por su importancia botánica, con más de 1.800 especies inventariadas, así como por la presencia de extensos bosques de pinos laricios y por su riqueza faunística (el parque sirve de hábitat a unas 200 especies de vertebrados).
La economía de la comarca está basada en el cultivo del olivar, el aprovechamiento maderero de los bosques de coníferas y la cría extensiva del ganado ovino, recursos tradicionales a los que une el turismo.
Los visitantes cuentan con una oferta de uso público integrada por 20 senderos señalizados, 17 áreas recreativas, 17 miradores, siete zonas de acampada, seis campings, seis albergues, un punto de información, tres jardines botánicos, dos refugios, dos centros de visitantes, dos aulas de la naturaleza, un complejo de educación ambiental y un parque de la fauna silvestre, entre otras instalaciones.
El parque natural se extiende total o parcialmente por 23 municipios: Beas de Segura, Benatae, Cazorla, Chilluévar, Génave, Hinojares, Hornos de Segura, Huesa, La Iruela, Iznatoraf, Orcera, Peal del Becerro, Pozo Alcón, Puerta de Segura, Quesada, Santiago-Pontones, Santo Tomé, Segura de la Sierra, Siles, Sorihuela de Guadalimar, Torres de Albánchez, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo. La población total de estas localidades supera los 77.000 habitantes, de los que unos 20.000 viven en el interior del parque.