Un árbol de grandes dimensiones caído en la barriada de Pino Montano de Sevilla a causa del fuerte viento del temporal que barre gran parte de Andalucía. A 2 de febrero de 2026 en Sevilla, (Andalucía, España). - María José López - Europa Press
SEVILLA 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un total de 580 clientes de Endesa están sin suministro eléctrico tras el paso este lunes por la mañana de la borrasca Leonardo por Sevilla. La compañía ha registrado 21 vehículos de brigadas técnicas "bloqueados" por el estado del terreno, así como 42 conductores partidos, 31 torres dañadas o caídas y 18 árboles caídos en tendidos eléctricos, entre otros daños.
"Endesa sigue manteniendo un contacto fluido con las autoridades locales, provinciales y regionales competentes, para trasladar información actualizada sobre los trabajos de recuperación", ha señalado la empresa en declaraciones a Europa Press. La compañía ha pedido "disculpas" a los clientes afectados por los "inconvenientes derivados de esta borrasca" y ha trasladado que está dedicando "todos los recursos disponibles para recuperar el servicio lo antes posible, salvaguardando en todo momento la seguridad de las personas".
Desde la semana pasada, Endesa mantiene activo un plan operativo de emergencia para poder atender "en el menor tiempo posible" las incidencias en la red eléctrica ocasionadas por la intensidad de los fenómenos meteorológicos que está sufriendo Sevilla. El paso de dos temporales continuados, Kristin y Leonardo, con rachas de viento de hasta 130 km/h y efectos de "huracán", ha ocasionado multitud de daños en los tendidos eléctricos aéreos, tales como cables conductores partidos, torres eléctricas dobladas o caídas al suelo por la fuerza del viento, así como árboles, ramas y otros elementos que han colisionado con la red.
La "prioridad" de Endesa está siendo la recuperación del suministro eléctrico en el menor tiempo posible. Para ello, los técnicos de la compañía están llevando a cabo trabajos de reposición que suponen "soluciones provisionales", mucho más rápidas de ejecutar, como el izado de postes temporales, el apuntalamiento de torres dañadas o la instalación de grupos electrógenos, debido a que las condiciones del terreno no permiten el acceso de maquinaria pesada y a que las intensas lluvias impiden el fraguado del hormigón que sirve de base para los apoyos estándar.
Para acompañar estos trabajos, los técnicos están utilizando toda la tecnología disponible, como el uso de drones para el tendido de cables. En paralelo, se están planificando los trabajos de reposición definitivos para ejecutarlos en cuanto el terreno y las condiciones climáticas lo permitan. En este sentido, la previsión de nuevas borrascas de igual o mayor intensidad a lo largo de la semana va a dificultar estas labores.
Así, desde el pasado martes 27 de enero, Endesa mantiene desplegados todos sus recursos humanos y técnicos, que "han estado trabajando día y noche, sin descanso, para poder restablecer el servicio en unas condiciones meteorológicas muy adversas". Durante el paso de los dos temporales, las fuertes rachas de viento han impedido los trabajos en altura "por seguridad de los operarios" y las complicaciones de acceso provocadas por la caída de árboles e inundaciones han imposibilitado la llegada rápida a los puntos críticos.