"Más de mil personas" se manifiestan en Alcalá en contra de la incineración de residuos en la cementera

Actualizado 24/10/2015 15:58:02 CET

ALCALÁ DE GUADAÍRA (SEVILLA), 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

Más de mil personas, según los organizadores, han recorrido este sábado por la mañana las calles de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) en contra de que la planta cementera de Portland Valderrivas, enclavada al pie de la autovía A-92, incinere derivados de residuos no peligrosos para su uso como combustible, aspecto autorizado por la Junta de Andalucía mediante una modificación de la autorización ambiental integrada (AAI) de la que goza la factoría.

Marta Gallardo, portavoz de la plataforma social constituida en Alcalá en contra de la incineración de residuos no peligrosos en la cementera para su uso como combustible, ha explicado a Europa Press que han sido "entre mil y 1.500 personas", las que han participado en la movilización, algunas de ellas incluso procedentes de "Carmona, El Viso o Arahal".

El Ayuntamiento alcalareño, entretanto, ha aprobado en su pleno una modificación puntual de sus normas urbanísticas, destinada a establecer unas "distancias mínimas" entre las actividades industriales que "utilicen residuos como combustible alternativo" y las "zonas de suelo urbano o urbanizable". En concreto, esa distancia mínima sería de "dos kilómetros", si bien Gallardo avisa de que esta modificación del planeamiento urbano "está en trámite" y puede ser susceptible de alegaciones. Al respecto, avisa de que la movilización ciudadana se enfrenta a "la fuerza" de una corporación como Portland.

El acuerdo plenario y la protesta de Alcalá surgen, de cualquier modo, después de que la planta cementera de Portland Valderrivas, enclavada al pie de la autovía A-92, haya logrado el visto bueno de la Junta de Andalucía para modificar su autorización ambiental integrada de cara a la incineración de derivados de residuos no peligrosos para su uso como combustible.

Según los ecologistas, que han promovido toda una campaña social en contra de esta medida, gracias a esta revisión de su autorización ambiental integrada, la planta contará con disposición de incinerar 292.000 toneladas de residuos al año para su uso como combustible. "Esa cantidad supera a los residuos que procesan todas las cementeras de Andalucía juntas", dicen los ecologistas, que avisan de "emisiones a la atmósfera", con sus correspondientes consecuencias en un área densamente poblada, en la primera corona del área metropolitana de Sevilla.

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