Actualizado 19/10/2009 21:03 CET

Piqué critica el "manoseo" del sistema fiscal y cree que España saldrá de la crisis "no antes de 2011"

Cree que cambiar un modelo "no se hace con una ley" y lo más parecido a la Ley de Economía Sostenible "son planes quinquenales soviéticos"

SEVILLA, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

El ex ministro del PP y actual presidente de Vueling, Josep Piqué, criticó el "manoseo" que, a su juicio, se ve sometido el sistema fiscal y consideró que España saldrá de la crisis "pero no antes de 2011", tras lo que criticó el "peronismo ideológico" en que, a su juicio, se encuentra actualmente sumida España.

Piqué pronunció hoy una conferencia en Sevilla sobre la 'Situación económica y reformas necesarias', organizada por el 'Club Cámara 500' y donde fue presentado por el presidente de Cajasol, Antonio Pulido, quien destacó la "dilatada" experiencia política y empresarial de Piqué.

El ex ministro criticó asimismo la actual política económica del Gobierno central, de manera que "todos los presidentes del Gobierno han dejado un margen de maniobra, peso político y capacidad de decisión a sus ministros de Economía", desde la época de Suárez, González y Aznar, pero lamentó que tras la recuperación fallida de Solbes, los ciudadanos "no sabemos cuál es el concepto económico de la teórica responsable de la económica española".

"El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no sólo quiere ser el mejor ministro de Asuntos Exteriores y de Deporte, sino también el único que sabe de economía, pero la economía no se aprende en dos tardes", añadió.

Además criticó la llamada Ley de Economía Sostenible del Gobierno central, de manera que consideró dicha norma "pura propaganda", de forma que "es algo complicado cambiar nuestro sistema productivo a través de una Ley", tras lo que apuntó que "lo mas parecido que se me ocurren son los planes quinquenales soviéticos".

Sobre la existencia de 'brotes verdes' en la economía mundial, Piqué consideró que "puede haberlos", aunque en el caso de España "es necesario recuperar la productividad y la competitividad de nuestro mercado de trabajo", tras lo que lamentó la "falta de estrategias de salida" en España.

De esta forma, indicó que "la recuperación alemana y francesa parece sólida y, en general, el mundo ha superado el peor momento y la economía se pondrá a marcha pero esa recuperación no va a afectar a España en 2010, y saldremos de la crisis no antes de 2011".

Piqué trazó una serie de medidas que deben ser específicas para cada país, y que en el caso de España se debe tener en cuenta el peso específico de sectores que han generado "mucho empleo, pero poco cualificado, lo cual hizo disminuir la productividad y empeorar la competitividad de la economía española".

Por ello, abogó por una "necesaria" reforma del sistema financiero y de los mecanismos de supervisión y de recuperación de la solvencia de las entidades financieras, ante lo que expresó su sorpresa por el "escaso debate" en torno al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Asimismo, lamentó la "tardanza" de las decisiones para evitar el impacto de la crisis en el empleo, de forma que "en vez de intentar resolver el problema de fondo se está haciendo un tratamiento paliativo", tras lo que consideró que "evitar dejar en la cuneta no es dar 420 euros a los que agotaron la prestación por desempleo". "Un país debe ser capaz de generar riqueza y dar vía libre a la iniciativa empresarial", aseveró.

REFORMAS

Pique abogó por una "política restrictiva de gasto, concentrar el gasto en mejorar la productividad y competitividad y alentar el diálogo social entre interlocutores sociales para flexibilizar las condiciones del mercado de trabajo y mejorar la formación".

En ese sentido, consideró necesario reformar el mercado de trabajo, lo cual no supone "abaratar el despido", sino "abordar nuevas modalidades de contratación, más allá de analizar mecanismos de negociación colectiva", tras lo que apostó por recuperar el contrato de fomento del empleo "que establece una razonable estabilidad combinada con una razonable indemnización en caso de despido".

En materia fiscal, consideró que el estímulo fiscal "no debe basarse en el aumento del gasto o en la discriminación de impuestos", tras lo que consideró que un crecimiento de impuestos en una situación de crisis "hace disminuir la recaudación", tras lo que lamentó "el manoseo de nuestros impuestos, que es dramático y no es correcto, ni adecuado ni positivo; los impuestos son algo muy serio para que no se tomen en serio".

En ese sentido, consideró que una reforma del IVA puede conllevar un incremento de la economía sumergida, por lo que se mostró contrario a que se suban impuestos "pues además no parece el momento más oportuno para incrementar el tipo medio del IVA", algo que "sería una paradoja que tendría pésimos efectos".

"Hay que hacer reformas desde el lado de la oferta y desde la demanda", consideró Piqué, quien abogó por reformas "honestas" en el sistema educativo, energético, formación profesional, desarrollo de I+D o administración pública, ya que las instituciones públicas funcionan de forma "muy ineficiente", de forma que "hay que volver a los valores básicos de un país, con instituciones sólidas y con prestigio, ideas claras, debate coherente y coraje para llevar cosas hacia adelante".

Pique citó en ese sentido valores como el rigor, seriedad, esfuerzo, trabajo y apeló a la moral y ética de responsabilidad de todos, incluidos el mundo empresarial y sindical.

Sobre la crisis inmobiliaria, Piqué consideró que "algo ha estado funcionando mal en España sobre la financiación de los ayuntamientos y las competencias en nuestro país respecto al urbanismo para que se hayan construido tres veces más viviendas que las necesarias".

EL ESTRECHO DE MALACA, NUEVO "CENTRO DE GRAVEDAD"

Durante este acto, al que acudieron directivos empresariales, entre ellos el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Santiago Herrero, pero también máximos dirigentes del PP-A, como su presidente, Javier Arenas, Piqué hizo un esbozo político, histórico y geográfico de los antecedentes de la actual crisis, "la primera verdaderamente global" y que llena de "dudas e incertidumbres" a los gobiernos de todo el mundo.

"El mundo se ha vuelto multipolar y han cambiado las reglas del juego", aseveró Piqué, quien apuntó que muchos países "piden un lugar en la toma de decisiones". De esta forma, a su juicio, se ha producido un "desplazamiento del centro de gravedad económico y político del planeta, que antes estaba en Europa, en la época de entreguerras estaba en el Atlántico, ahora está en el Pacífico y en un futuro no muy lejano estará en el estrecho de Malaca, que une el Mar de China y el Índico y por donde pasa la cuarta parte del comercio mundial". Ello, a su juicio, ubicará a Estados Unidos y a Europa en un lugar "mas periférico" de la economía.

El ex ministro popular reconoció que esta crisis "es la más grave que hemos vivido" y lamentó que se reaccionara "demasiado tarde" a lo que estaba ocurriendo, de manera que "dijeron que no había nada que temer, a pesar de que durante semanas el mundo estuvo al borde del colapso".

Sobre la situación financiera actual, Pique consideró que "mientras que las entidades financieras no sean cuál es el valor real de sus activos y pasivos será muy difícil que se recupere la concesión de créditos".

"Todavía nos queda vivir restricciones importantes, con unas consecuencias inevitables y dolorosísimas", aseveró el dirigente empresarial, para el que "la peor actitud al inicio de la crisis fue negar la realidad y decir que eran antipatriotas los que decían que la situación estaba complicada".